Taimaboffil's Blog

A la mujer, jóvenes y niñ@s, con pretendida óptica revolucionaria.

12 de enero 1824:Simón Bolívar decreta pena de muerte para corruptos y malversadores de dineros públicos

Simón Bolívar

El12 de enero de 1824, en Lima, Perú, el Libertador Simón Bolívar decretó la pena de muerte para “Todo funcionario público, a quien se le convenciere en juicio sumario de haber malversado o tomado para sí de los fondos públicos de diez pesos arriba…”.

El decreto respondió a la voluntad de Bolívar de poner cese a los actos de corrupción de los funcionarios de la naciente República y sentar un precedente para la administración honesta de los recursos del Estado.

vía Diariovea – Tal día como hoy.

enero 12, 2011 Posted by | BIOGRAFÍA, HISTORIA, POLÍTICA | , , , , , , , | 2 comentarios

4 de diciembre de 1536:Manco Cápac se rebela contra el conquistador Pizarro al frente de un ejército de los pueblos incas

 

Manco Capac

Tal día como hoy, el 4 de diciembre de 1536, Manco Cápac, hermanastro de Atahualpa, escapó del secuestro en que lo había mantenido el conquistador Francisco Pizarro, quien pretendió usarlo para conquistar el Cuzco (Perú).

Manco Cápac llamó a su pueblo a rebelarse contra la ocupación española. Formó un ejército de guerreros y atacó a los soldados de Pizarro disparando sobre ellos piedras al rojo vivo lanzadas con hondas. La tropa española fue obligada a retirarse a la fortaleza de Saxayhuaman, donde resistió el asedio inca.

Manco Cápac cortó las comunicaciones entre el Cuzco y Lima. Sin embargo, no pudo mantener mucho tiempo la guerra de posiciones y convirtió a su ejército en unidades de guerrillas que mantuvieron la resistencia contra los españoles durante muchos años. Manco Cápac murió en 1544, se dice que asesinado por un traidor. La rebelión de los incas prosiguió a pesar de su muerte y sólo terminó cuando el último emperador, Túpac Amaru, fue capturado y decapitado en 1572 frente a la catedral del Cuzco. Cuando Túpac Amaru fue hecho preso, llevaba con él el cuerpo momificado de Manco Cápac

vía Diariovea – Tal día como hoy.

diciembre 5, 2010 Posted by | BIOGRAFÍA, HISTORIA | , , , , , , | Deja un comentario

Simón Rodríguez y la revolución del pensamiento.

 AUTOR: J A Calzadilla Arreaza 

www.avizora.com/

¿Vale la pena tomar en consideración al decimonónico venezolano Simón Rodríguez (n. Caracas, Venezuela, 28 de octubre de 1769 – m. Distrito de Amotape, Perú, 28 de febrero de 1854*), en tanto que pensador, pedagogo y escritor, en la constitución de un proyecto de educación nacional que busca nutrirse ampliamente de la filosofía contemporánea?

A nuestra percepción, la respuesta debe ser afirmativa. En apoyo a ella, rápidamente alegaremos sólo tres grandes aspectos del pensamiento robinsoniano:

A. Epistemológico: La ruptura del discurso clásico colonial

B. Filosófico: El pensamiento de lo original. Paradoja e invención

C. Ético: La constitución política del sujeto republicano

 

A. Epistemológico: La ruptura del discurso clásico colonial

La obra entera de Simón Rodríguez se caracteriza por un esfuerzo constante de ruptura con los recursos expresivos formales del discurso clásico.

Rodríguez puede alinearse dentro del gran romanticismo revolucionario que en la literatura mundial se caracterizó por la invención de formas expresivas que rompieran con la categoría y la práctica de la imitación.

A la imitación del modelo que define al clasicismo la prosa continua y fragmentaria de Rodríguez opone la invención de un vehículo para la verdadera libertad del pensamiento.

Para un pensamiento en movimiento como lo considera Rodríguez, hace falta una escritura rizomática que supere el clásico modelo arborescente: lineal, irreversible, jerárquico, teleológico.

Pues Rodríguez ve en el discurso clásico la expresión de la mentalidad colonial, y para él la ruptura con este modelo expresa la revolución del pensamiento que debe acompañar a la revolución política y a la económica.

La experiencia política americana es para él una experiencia planetaria novedosa. Como los vanguardistas estéticos un siglo más tarde, considera que una nueva experiencia requiere un nuevo modo de expresión y una nueva imagen del pensamiento. Y esa imagen del pensamiento es la de un río de instantes creativos diferenciales que modifican el cauce central como los meandros originales de la creatividad y la adaptabilidad históricas, dictados por la experimentación constante en que la vida del pensar transcurre, acotando lo múltiple y lo diverso, pero en suma, lo real.

Técnicas como la logografía (la graficación tipográfica de los componentes y movimientos del pensamiento), la prosa desgranada en versos, el esquema, que exalta la función pedagógica de la página convirtiéndola en pizarrón de papel, logrando un libre-asociacionismo y un asistematismo empirista y anti-dogmático, dan al pensamiento una corporeidad sensible y viviente, que busca contribuir a la invención de una nueva retórica, una retórica revolucionaria que coincide en su espíritu con la modernidad literaria mundial, haciendo de Rodríguez, en la opinión de muchos especialistas latinoamericanos, el primer pensador y escritor propiamente moderno de nuestro continente y de nuestras letras.

B. Filosófico: El pensamiento de lo original. Paradoja e invención

Tres importantes enunciados robinsonianos nos bastarán para ejemplificar este pensamiento de lo original que rompe con las identidades y las contradicciones clásicas mediante la invención paradojal.

a. Colonicemos el continente con sus propios habitantes (programa político)

b. Lo único constante es la variación (principio ontológico)

c. Si hemos de imitar a otro imitemos su originalidad (programa metodológico)

Los tres enunciados encierran paradojas:

Colonización intraterritorial

Variación constante

Imitación original

Son juegos conceptuales, oximorones que bien podrían remontarse al pensamiento de Heráclito de Éfeso (mucho más que al de Sócrates).

La paradoja ha sido definida como “opinión contraria a la opinión”.

En la historia de los sistemas de pensamiento ha sido un instrumento de emancipación lógica con relación a los modelos dominantes en la Filosofía y en la Opinión. Los eleáticos la usaron contra el realismo inmediatista; los sofistas contra el dogmatismo religioso y político; los estoicos contra el idealismo platónico-aristotélico; la filosofía moderna y contemporánea contra el academicismo y la metafísica.

La paradoja puede entenderse como una operación lógico-literaria que:

a. Utilizando premisas usuales produce una conclusión novedosa, heterodoxa;

b. Afirma simultáneamente dos sentidos contradictorios, empujando al pensamiento más allá de la lógica usual.

La Filosofía siempre ha intentado una reforma de la Opinión imperante por medio de una reformulación de la Razón (contra el prejuicio, el dogma, el fanatismo, el desenfreno pasional).

Rodríguez filósofo, romántico revolucionario enemigo de la imitación, heredero de la Ilustración, enciclopedista fragmentario, empirista y pragmatista, insurge contra la Opinión colonial que domina y que lastra las nuevas repúblicas, aun luego de las victorias militares y políticas, reclamando la invención de una Razón republicana fundada en la Libertad, el Bien común y la Inmanencia del derecho.

Empirista, por el rechazo a toda metafísica, a todo principio o valor trascendente, exterior o superior a la realidad humana, geográfica, social y económica tangible. Los valores y principios se forjan en la experiencia de la realidad mediante el hábito y el modelamiento histórico del instinto social.

Pragmatista, porque considera que la imagen teórica hace posible la acción —moral, económica, política—, pero es la acción la que justifica la imagen teórica.

Los criterios centrales de este pensamiento creativo, erigido contra la imitación clásico-colonial como paradigma de la dominación del pensamiento, vienen a ser la invención, la variación, la originalidad. Dada una realidad novedosa, como la americana, es preciso crear y ejercer modos de comprensión y programación novedosos e intrínsecos, autóctonos e inmanentes, so riesgo de fracasar, no sólo en la comprensión sino en la realización misma. Inventamos o erramos, es el dilema. Estamos obligados a inventar.

C. Ético: La constitución política del sujeto republicano

Rodríguez pone en duda la constancia de una naturaleza humana que pudiera ser definida de una vez por todas, esencial y eterna, principio metafísico que impediría la modificación del sujeto político que reclaman las nuevas repúblicas. Considera que el sujeto humano —no sólo sujeto psicológico y jurídico sino sujeto de la acción social en general— se conforma y se constituye política e históricamente. Éste es el principio de la posibilidad de una pedagogía republicana, verdadero proyecto para la constitución de ciudadanos libres.

Las nuevas repúblicas han heredado un tipo de subjetividad colonial, que desea el premio por su servilismo y obedece por la fuerza del garrote, que burla la ley cuando no rige la amenaza y arrebata para sí solo, cuando puede, lo que no le es garantizado por ningún derecho.

El principio, empirista, es que el hábito social se ha hecho instinto, constituyendo el tipo de subjetividad que todavía impera en las poblaciones de las nuevas repúblicas, reproducido a través de las mismas familias que nutren el tejido social. El sujeto colonial se quiebra cuando se modifica, en las nuevas generaciones, el instinto social heredado, cuando se suplanta el deseo de la esclavitud por el ejercicio de la libertad racional, constituyendo un nuevo instinto social, un instinto republicano forjado en las escuelas (en donde se protege a los nuevos sujetos de los vicios coloniales de sus propias familias), que obedezca al derecho, a la ley y a la autoridad, no por la promesa del premio y la amenaza del garrote sino por la conciencia inmanente, hecha instinto mediante la enseñanza, del Bien común, como dicta la Razón con la que estamos colectivamente de acuerdo.

Una nueva constitución política del sujeto significa la formación de sujetos dentro de relaciones de poder diferentes, no de obediencia por la fuerza, en función del premio y la amenaza (Monarquía), sino de libre cooperación por el fin colectivo del que somos individualmente beneficiarios (República). 

Piensa en todos para que todos piensen en ti.

Este pensamiento que aquí hemos esbozado e intentado describir, empleando categorías de filosofías posteriores a él, nos parece contener un alto potencial de contemporaneidad, de interés teórico y práctico. Percibimos resonancias heracliteanas (en el devenir, el flujo y el azar); espinozistas (en la importacia del derecho natural y la libertad de la Razón); nietzscheanas (en la irreverencia ante los ídolos y la reversión de los valores). Pero presenta aun vinculabilidades con pensamientos más recientes como los de los franceses Gilles Deleuze (en la inmanencia, la desterritorialización y la rizomática) y Michel Foucault (en la política de la verdad y la historicidad del sujeto).

*fechas acotadas por Manuel Boffil Bello

AUTOR: J A Calzadilla Arreaza 

www.avizora.com/

diciembre 1, 2010 Posted by | EDUCACIÓN, FILOSOFÍA, LO CULTURAL/IDEOLOGICO, POLÍTICA, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

23 de Noviembre de 1856: Manuela Sáenz muere en Paita (Perú)

Manuela Sáenz, Nace en Quito en Quito, Ecuador; 27 de diciembre de 1797 – † Muere en Paita (Perú) el 23 de Noviembre de 1856.

Amante de Simón Bolívar fue reconocida por él mismo (25.9.1828) como “Libertadora del Libertador”.

Fueron sus padres Simón Sáenz Vergara, español, y María Joaquina Aizpuru, ecuatoriana. Su infancia transcurrió en Quito, donde rápidamente se hicieron sentir los ideales de los movimientos independentistas, organizándose grupos revolucionarios. En tal sentido, Manuela y su madre se identificaron con la gesta emancipadora; no así su padre quien permaneció fiel a la Corona española, por lo que fue hecho preso al estallar dicho movimiento, aunque posteriormente recuperó su libertad al ser sofocado en 1810.

Debido a su apoyo al proceso de independencia americano, Manuelita fue internada en el convento de Santa Catalina donde aprendió a leer, escribir y rezar. Según una leyenda que circuló por mucho tiempo, siendo muy joven fue raptada del convento por un oficial de nombre Fausto D’Elhuyar; lo cual no obstante ha sido desmentido por la historiografía.

En 1817 contrajo matrimonio con Jaime Thorne, comerciante inglés, rico y mucho mayor que ella; trasladándose con él a vivir a Lima (Perú) entre 1819 y 1820. A pesar de ser éste un país donde el sentimiento independentista no se había manifestado, en poco tiempo el prestigio de Simón Bolívar y su triunfo en la liberación de la Nueva Granada (1819) le gana entusiasmados adeptos a su causa, entre ellos Manuela Sáenz, quien se convierte en miembro activo de la conspiración contra el virrey del Perú, José de la Serna e Hinojosa (1820); y que al declararse la independencia del Perú (1821) se confiesa admiradora de José de San Martín. Los servicios de Manuela a la causa de emancipación fueron reconocidos al otorgársele, en 1822, la condecoración llamada “Caballeresa del Sol”, consistente en una banda blanca y encarnada con una pequeña borla de oro y una medalla cuya inscripción decía “Al patriotismo de las más sensibles”.

Luego de separarse de su marido, en 1822 viaja a Quito acompañada de su padre para visitar a su madre; conociendo en este lugar a Bolívar, cuando éste hizo su entrada triunfal a dicha ciudad el 16 de junio de 1822. En Quito surge un estrecho vínculo afectivo entre Bolívar y Manuela, derivado de sus conversaciones y coincidencias acerca de la campaña libertadora. Ella no sólo concibe idealmente la independencia latinoamericana, sino que toma parte activa en la guerra: monta a caballo, maneja las armas, es capaz de sofocar un motín en la plaza de Quito. En 1823 Bolívar parte al Perú donde se le une semanas más tarde Manuelita, quien lo acompaña durante la campaña libertadora de dicha nación, permaneciendo en su cuartel general algunas veces, o en Lima y en Trujillo en otras ocasiones. De los momentos en que estuvieron alejados, se han conservado algunas de las cartas de amor que el Libertador le escribió expresándole cuanto la extrañaba, tal como la siguiente epístola del 20 de abril de 1825 en la que le dice:

“Mi bella y buena Manuela: Cada momento estoy pensando en ti y en el destino que te ha tocado. Yo veo que nada en el mundo puede unirnos bajo los auspicios de la inocencia y el honor. Lo veo bien, y gimo de tan horrible situación por ti; por que te debes reconciliar con quien no amabas; y yo porque debo separarme de quien idolatro¡¡¡

Sí, te idolatro hoy más que nunca jamás. Al arrancarme de tu amor y de tu posesión se me ha multiplicado el sentimiento de todos los encantos de tu alma y de tu corazón divino, de ese corazón sin modelo”.

Durante los primeros meses de 1825, hasta abril, y luego cuando Bolívar regresa del Alto Perú (Bolivia) a partir de febrero de 1826, reside con él en el palacio de la Magdalena, cerca de Lima. Cuando Bolívar sale del Perú en septiembre de 1826, Manuela permanece en Lima, donde persiste en la defensa del ideario bolivariano después de la reacción contra el Libertador en enero de 1827, por lo que es apresada por los adversarios de Bolívar y enviada al destierro (1827), dirigiéndose a Quito y luego a Bogotá, donde se establece en 1828. Al enterarse Bolívar de la situación de Manuelita, la llama a su lado y viven en la residencia que hoy es llamada Quinta de Bolívar. Para este tiempo se hacen manifiestas las intrigas contra la autoridad de Bolívar, que llevan a Pedro Carujo entre otros, el 25 de septiembre de 1828, a intentar asesinarlo, conspiración fallida gracias a la rapidez con que Manuela hizo huir a Bolívar por una ventana del Palacio de Gobierno; es a partir de este acontecimiento que se le llama Libertadora del Libertador, calificativo que le dio el propio Bolívar. En 1830, encontrándose en Guadas (Colombia) se entera de la muerte de Bolívar, por lo que se traslada de inmediato a Bogotá donde manifiesta públicamente de palabra y por la imprenta su adhesión a los ideales del Libertador. Perseguida por el gobierno que sucedió en abril de 1831 al general Rafael Urdaneta en Bogotá, finalmente es expulsada por considerársele conspiradora.

Encontrándose en Kingston (Jamaica), donde pasa un año, escribe al general Juan José Flores, entonces presidente del Ecuador, quien le envía un salvoconducto y así intenta regresar a su país; pero en Guaranda (Ecuador) en octubre de 1835, es informada que no puede entrar a Quito, pues sus credenciales no son válidas al perder Flores el poder. Asimismo, sus bienes fueron confiscados en Colombia. Ante estas circunstancias se instala en Paita, al norte del Perú, donde por necesidad económica abre un comercio relacionado con la producción de tabacos. En 1847 su marido es asesinado en Pativilca. Durante esta última etapa de su vida, fue visitada en el puerto de Paita por personajes tales como Herman Melville (autor de Moby Dick), Simón Rodríguez y Giuseppe Garibaldi (patriota italiano). En 1856, contrae difteria, enfermedad que acaba con su vida; su cadáver fue incinerado a fin de evitar contagio en la población, lo mismo que sus pertenencias, entre ellas gran parte de la correspondencia de Bolívar para ella, que guardaba celosamente.

En agosto de 1988, fue localizado el lugar donde se encontraban los restos de Manuela Sáenz en el cementerio de aquella población. La identificación fue posible gracias a que se encontró la réplica de la cruz que siempre portaba la cual la identificaba como la compañera del Libertador.

Paita, Perú.

noviembre 22, 2010 Posted by | BIOGRAFÍA, HISTORIA, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario