Niña Afgana
Niña Afgana
No quiero pensar que la muchacha de la foto es “ELLA”, pues me acerca a la guerra y oigo las bombas sin sonar de sirenas, los llantos, los gemidos, y temo. Es terrible tocar fondo a través de un texto y una foto. Cierto: “escribir duele”, reza el encabezado de “Ediciones YO, Yaracuy oculto”, las palabras mencionadas se las escuché por una sola vez a Argenis Rodríguez en un local de la Asociación de Escritores en la Avenida Lecuna de Caracas. Han pasado muchas…Lo copio y pego en un blog llamado taimaboffil.wordpress.com, dedicado a la mujer y l@s niñ@s.
Extraido de Ediciones YO, Yaracuy Oculto.
Steve repetía su nombre una y otra vez: “Sharbat, Sharbat”, y sonreía complacido. Estaba seguro de que ella era a quien había estado buscando por más de 17 años. Le hablaba con ayuda de un traductor, mientras la veía terminar de hacer la comida de sus tres pequeñas hijas, en la calurosa habitación de su casita de piedra en medio de la nada, bajo el inclemente sol de Afganistán. Steve hubiera podido estar ahí sentado en el suelo de la rústica vivienda por horas, capturando cada una de sus escasas palabras y mirando aquellos recordados ojos. Tan grande era su entusiasmo.
Ella también sentía lo mismo, pero no era recatado de una mujer casada hablar alegremente con un hombre, aun cuando su esposo estaba presente y había autorizado la conversación. (Su esposa parecía ser alguien importante, al menos para estos hombres occidentales que habían atravesado el mundo para hablar con ella. Pero, en realidad, él no sabía cómo su mujer y Steve se habían conocido).
Desde el día en que Sharbat había llegado al campamento, se levantaba muy temprano a traer el agua del pozo para luego ayudar a preparar los alimentos. Por aquel entonces tenía unos 12 años y esa era su rutina de todas las mañanas, sólo que ahora estaban muy lejos de su casa y su remota aldea en Afganistán. Atrás había dejado la vida de sus padres, sus cabras y cuanto conocía. La guerra, como un huracán, la empujó hasta ahí, pero no era un lugar desagradable. Les daban ropa y una porción de granos y harina todas las mañanas, y podía salir a jugar con los demás niños durante el día.
A pesar de no ser nuevos, A Sharbat le encantaban los colores vibrantes de su camisón verde y su pañoleta roja. Lamentablemente, no podía mantenerlos libres del polvo que azotaba el campamento. Como el sol, también el viento era inclemente con las personas y en nada les ayudaba a combatir el calor. Sharbat siempre había manifestado el desagrado de tener el pelo enmarañado por la brisa seca y de sentir el polvo colándose por entre la ropa, causando escozor en su cuerpo. Por eso, luchaba por mantener sus cabellos sujetos con la pañoleta, además de sacudirse de vez en cuando la tierra que se acumulaba en su regazo mientras jugaba sentada junto a una tienda.
De repente, se produjo mucha agitación en las cercanías. Los adultos hablaban entre sí y entraban y salían de las tiendas. Los niños, curiosos, corrían a averiguar qué estaba pasando pero los espantaban como a las aves cuando les arrojan una piedra ―pero que, como ellas, regresaban pasado el peligro.
Sharbat también quería saber el motivo de tanto movimiento y caminó entre las tiendas hasta ver un grupo de personas descargando aparatos de un camión. No los conocía, y no parecían traer alimentos. Entonces, ¿a qué venían? Con pasos precavidos pasó junto a uno de los hombres, quien sin embargo la notó y se quedó maravillado. Empezó a hablar en otro idioma a sus compañeros, y señalaba su cara como si nunca hubiera visto una. Era Steve, un fotógrafo enviado por National Geographic a buscar imágenes del drama social que vivían los desplazados por el conflicto soviético en Afganistán. El trabajo del fotógrafo era muy claro. Sin embargo, el bello rostro de aquella niña cambió sus planes por completo; un hermoso decorado con unos indescriptibles ojos verdes como el mar imaginario que le faltaba a su país, profundo como el sufrimiento que habrían padecido ella y su pueblo, inmaculados como la belleza misma de la juventud.
Sharbat empezó a sospechar que este hombre se quería casar con ella. Steve habló con los adultos del campamento y estos la invitaron a entrar en una de las tiendas donde instalaban los aparatos descargados del camión. Una joven mujer occidental, vestida con blue jeans ―para asombro de Sharbat― y franela blanca la llamó y le hizo tomar asiento. A su alrededor colocaban lámparas, desplegaban pantallas y otros curiosos implementos generando un ruido parecido al de moscas atrapadas en un frasco. La mujer le quitó la pañoleta y empezó a peinar sus rebeldes cabellos. Sharbat se sintió algo avergonzada de su aspecto, e inconscientemente contribuyó en su arreglo sacudiéndose una vez más el polvo de la ropa y secándose el sudor del cuello con las mangas del camisón.
En un momento, todos en la tienda dejaron de moverse y reinó el silencio. La mujer de blue jeans volvió a colocar el velo de Sharbat en su sitio y le dijo algo que ella no comprendió. Luego se alejó y ella quiso seguirla, pero los brazos de la mujer haciendo un gesto de detenerse se lo impidieron.
Steve, al otro extremo de la tienda, sostenía un extraño artefacto delante de su rostro. Sharbat no había notado que se dirigía a ella hasta que alguien le pidió, en su idioma, voltear hacia él. Estaba segura: ¡la iban a casar con ese señor! La volverían a llevar lejos, y ya no podría jugar con sus nuevos amigos, y quién sabe dónde estaría su nuevo hogar. El momento no se podía evitar: volteó entonces, envuelta en todos estos pensamientos, hacia él. El aparato que Steve sostenía sonó como si algo se le hubiera roto adentro, ¡y eso fue todo! Le dijeron que podía irse, y ella partió muy contenta de no haber sido entregada a nadie y de poder volver a sus juegos.
Sharbat no supo ese día que le habían tomado una foto. Steve la buscaba desde entonces, pues, según le contó, muchísima gente estaba impresionada por sus ojos y querían saber más sobre ella. (Todo el asunto era sorprendente para el marido de Sharbat, a quien los ojos de su mujer le parecían tan comunes como cualquier otro par de ojos en una cara). En el fondo, Sharbat tampoco entendía por qué se interesaban tanto en ella y después de tantos años, pero en el fondo se sentía complacida de ser el centro de interés de alguien más allá de su familia, y se afanaba en terminar sus quehaceres para permitir que Steve la fotografiara una vez más
UN FILM, AUTORES: EL PUEBLO, ZAMORA, BRITO, CHALBAUD…LA VILLA DEL CINE”.
Autor: Manuel Boffil Bello.
Un día como hoy se efectuó la Batalla de Santa Inés y me pregunto: ¿Cuántos de nosotros sabíamos del suceso de esa batalla y su importancia histórica, o al menos de la ubicación geográfica de Santa Inés en Venezuela? ¿En nuestra infancia y juventud, cuales respetables historiadores y sus libros nos hablaron de Zamora y las luchas populares de la época? El desconocimiento de nuestra Historia Nacional me obliga a repetir este breve texto que vuelve al blog…por lo menos.
En La Villa del Cine, y posteriormente en el Teatro Teresa Carreño, disfrutamos una proyección de la realización del Director Román Chalbaud: “ZAMORA”, cuyo autor literario Luis Brito G., también comparte con el General del Pueblo, Ezequiel Zamora, la sangre y el ardor de nuestro protagonista: El Pueblo. Vimos la película fluir por la fase de La Guerra Federal, a través de nuestra Historia, imborrable en el trayecto de la luz que, más allá de la persistencia retiniana, perenne recorre trayecto al infinito, develando sus inmensas posibilidades didácticas. Ya meditando un muy poco, imaginamos su distribución a comunidades de compatriotas, su discusión y reflexiones, la confluencia del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, el M. del P.P. para la Educación, etc.; cine foros, sistematizados en comunas, centros comunales, núcleos productivos, didácticos, etc., con material impreso, complementario de videos, discos compactos, TV u otros medios, aprovechando experiencias de equipos docentes (“yo si puedo”, p.ej.), y proyecciones de “La Villa del Cine” con las alcaldías de Zamora y Plaza.
MAESTR@S DE BOLIVAR.
Bolívar nació dentro de una familia adinerada de la época. A pesar de que quedó huérfano de padre y madre a muy temprana edad, él y sus hermanos no fueron privados de los beneficios de las comunidades de los blancos criollos.
La formación educativa de Bolívar fue bastante informal, considerando que no fue un alumno regular que cursara estudios desde la educación elemental hasta la universidad.
Al igual que otros muchos ricos y bien educados criollos, recibió instrucción de tutores privados en su propia casa. Además, contó con la guía de personajes tan prominentes como:
| Francisco A Carrasco. | |
| Fernando Vides | |
| Presbítero José Antonio Negrete | |
| Guillermo Pelgrón | |
| Padre Sojo (música) | |
| Simón Rodríguez (Ver Biografía) | |
| Andrés Bello (Ver Biografía) | |
| Fray Francisco de Andújar (matemáticas) |
Entre sus maestros más influyentes se destacan Padre Sojo, Simón Rodríguez, Andrés Bello y el Fray Francisco de Andújar.
.:: Simón Rodríguez
Simón Rodríguez nació en Caracas el 28 de octubre de 1769.
El primer encuentro con el niño Simón Bolívar se produjo cuando Feliciano Palacios, abuelo del Libertador, lo contrata para que se encargue de la educación del nieto.
En su escuela, Simón Rodríguez tenía 114 alumnos, de los cuales 40 estudiaban gratis. Su manera de enseñar era diferente a la tradicional: le gustaba salir con sus estudiantes por el campo, para estar más cerca de la naturaleza.
De este gran maestro aprendió Bolívar a amar la libertad. Así se lo expresó el Libertador en 1824: “Usted formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso”.
.:: Andrés Bello
Andrés Bello nació en Caracas el 29 de noviembre de 1781. Sus padres fueron Bartolomé Bello y Ana Antonia López.
Su labor de profesor se inició en Caracas. Comenzó dando clases particulares, siendo uno de sus alumnos Simón Bolívar, a quien le enseñó Literatura y Geografía. Andrés Bello, apenas dos años mayor que el Libertador, le enseñó primeras letras, aunque no logró adelantos en ortografía.
Este hombre de gran formación humanista, fue el primer venezolano de su tiempo que podía leer a la perfección los diarios ingleses que llegaban a Caracas.
Siendo profesor defendió la enseñanza del latín y publicó su “Gramática Latina”. Fue ferviente partidario de la enseñanza primaria. En una oportunidad dijo: “Creo urgente el fomento de la enseñanza literaria y científica. La instrucción primaria no se defiende sino donde han florecido de antemano las ciencias y las letras”. Cuestión que transmitió a Bolívar, quien en los años posteriores fue divulgando la importancia de la educación para los pueblos.
.:: Pedro Palacios y SojoEl 2 de febrero de 1739 fue bautizado en la iglesia parroquial de Chacao. Sus padres fueron Feliciano Palacios Gedler e Isabel Gil de Arratia.
Sacerdote y músico, conocido como “el padre Sojo”. Organizador de la enseñanza musical en Venezuela (1783). Tío abuelo del Libertador, pertenecía a una familia poseedora de grandes bienes de fortuna y gusto por las manifestaciones culturales, en especial por la música.
.:: Fray Francisco de Andújar
Nace en la localidad de Andújar, España, en octubre 1760. Sus padres fueron Miguel Alonso Ravé, natural de Córdoba, y de María José de la Concepción Berdura de Andújar.
Misionero capuchino andaluz, fundador de una cátedra o academia de Matemáticas en Caracas e investigador de las ciencias naturales. Su nombre completo era Francisco de Paula Ravé y Berdura.
Fue maestro de Simón Bolívar, asi como de José de la Cruz Limardo, quien lo menciona con gran respeto en sus Memorias.
En general, podemos decir que Bolívar era un entusiasta defensor de la educación para todos los ciudadanos. Creía que de esa manera éstas lograban adquirir las virtudes necesarias para vivir civilizadamente.
Fuentes consultadas:
www.simon-bolivar.org
TAIMA
EL CHINECO.
…un aguinaldero con su CHINECO. Veamos la descripción que hace Isabel Aretz de este instrumento en el libro antes mencionado: “El CHINECO se fabrica con un palo de un metro y medio o dos de largo, en cuya parte superior se clavan varias medias lunas de latón, de las cuales se cuelgan pequeños recortes de lata y largas cintas de colores. O bien el palo se atraviesa por otro en forma de cruz, del cual se cuelgan los adornos y sonajas (Gajillo). “Este instrumento se golpea rítmicamente contra el suelo y se sacude en el aire”.
SIMON RODRIGUEZ: PENSAMIENTO Y ACCION.
Nos toca, tratar en las siguientes páginas, de acercarnos al pensamiento y acción de Simón Rodríguez.
Formarse un pensamiento propio, crítico, revolucionario, original, en las colonias españolas americanas, entre 28 de Octubre 1769 (Nace Simón Narciso Jesús Rodríguez) y 1864 (28 de Febrero muere, S. Rodríguez), parece ser de hombres con cualidades y grandeza excepcional.
Cuál es el contexto en América Central y del Sur, europeo y norteamericano, que le correspondió vivir a Simón Rodríguez.
1.- Se había producido la revolución Francesa.
2.- Había sido declarada la independencia de Haití. 1.789 Sublevación de Toussaint L´Ouverture contra Francia y la Declaración de Independencia.
3.- Había ocurrido las sublevaciones de Gual y España, los alzamientos del negro Andresote.
4.- España estaba como imperio decayendo y es impuesto Napoleón como emperador.
5.- Ya se había producido la declaración de Independencia de E.E.U.U de Inglaterra.
6.- La Monarquía y la iglesia controlaban la vida de las familias caraqueñas, prohibían
la lectura de determinados libros. La educación era conforme lo señalaba la Iglesia.
7.- Se hacía cumplir la santa inquisición.
8.- En las colonias americanas, España establece una economía extractiva de piedras Preciosas, especies y alimentos. Hay una economía de puertos.
9.- La fuerza de trabajo fundamental, es la de los esclavos e indios, quienes ayudaron en labores agrícolas, construcción de fuertes, ciudades, iglesias y pueblos.
10.-Hay una clara diferenciación de clases sociales, los blancos peninsulares, los Blancos criollos, los pardos, los mestizos, indígenas, esclavos.
11.-La etapa Colonial Española, impuso su cultura, su religión, sus leyes, se produjo la cultura de la dominación, de la explotación de la exclusión social, en la América de habla española.
12.- En Europa se producen transformaciones políticas-económicas, se está pasando de la etapa socio económica feudal, a la era del capitalismo, de las primeras industrias, de conformación de las burguesías nacionales, de la acumulación del capital, de la Ciencia como ordenador de la vida terrenal y la religión como ordenador de lo espiritual.
SIMÓN RODRÍGUEZ: SU PENSAMIENTO.
Es importante resaltar que el contexto, social, cultural, político, económico e ideológico que le correspondió accionar a Simón Rodríguez, era sin duda alguna adversa a un pensamiento liberador, al concepto de igualdad, educación general, al pensamiento crítico, creador. Le correspondió vivir en sociedades que pretendían ser estáticas.
El mismo Francisco de Miranda considera a la educación impartida en las colonias españolas como: “inferior, inútil y despreciable” (Bohórquez, 109-2.006), es ésta una opinión importante, dada la cantidad de viajes por países del mundo, como España, Francia, Rusia, Estados Unidos que recorrió el Precursor. Miranda en su estadías, había podido apreciar y comparar la sociedad monárquica y las nacientes sociedades republicanas.
A Simón Rodríguez, sus viajes por Europa y lecturas de Montesquieu, Rousseau, Voltaire, Locke, Saint Simon, han debido despertar su pensamiento liberador, igualitario.
Recordemos que la invasión española, el proceso de dominación, destrucción cultural originaria, modelo económico de extracción, duró desde 1492, hasta finales del siglo XVIII, cuando culminaron los procesos independentistas-coloniales en nuestra América. La pertenencia al imperio español, por parte de la mayoría de los habitantes de la colonia era aceptada como un “hecho natural”, no obstante en más de 300 años de ocupación colonial, los elementos identitarios, culturales, la memoria histórica de los blancos criollos, pardos, indios y negros, la territorialidad, los lazos o vínculos de una comunidad diferenciada y diferente al poder colonial, estaban en pleno reconocimiento.
Convencerse que un modelo Monárquico, no era el conveniente para los habitantes de estas tierras, sino el modelo republicano, que la educación la cual sólo era impartida para una minoría, que apenas llegaba al 1 % de la población, era inadecuada, insuficiente, no era popular, y que tenia carencias pedagógicas y formativas; llegar a estas conclusiones, estando subsumido en un contexto histórico de costumbres, educación y religión dominante, no era fácil. Resultaba necesario haber adquirido, una cosmovisión universal, una capacidad de análisis, comparación de situaciones y regiones diversas, haber tenido acceso a lecturas que generaban reflexión, y estar en contacto con sujetos históricos, que andaban en la búsqueda de nuevas respuestas y soluciones a problemas concretos que eran observados en la realidad (1) de la pachamama (Vocablo Aymara. Mitología Inca. madre tierra). Este era el caso de Simón Rodríguez.
La conciencia de NUESTRA AMÉRICA, separada de España, se inicia con Francisco de Miranda, quien denomina a estas tierras la América meridional, Colombia otros la denominaban Colombeia. Este pensamiento se fortalece con Simón Bolívar y Simón Rodríguez (pag. 200-206 ibidem). Es de aclarar que para Miranda Colombia o la América meridional se demarcan: “…comprendiendo esta desde el Missisipi hasta la Patagonia” (Bohórquez, 200-2008). El prócer Cubano José Martí, desarrolló un profundo ensayo programático titulado NUESTRA AMERICA (1.891) (Diccionario Enciclopédico de la letras de América Latina, 200- 1995)
Las doctrinas europeas, de la Revolución Francesa de libertad, igualdad y fraternidad, encontraban, en los suelos del nuevo mundo, un escenario virgen para su realización.
Señala Simón Rodríguez que
“Los filósofos de la Europa, convencidos de la inutilidad de su doctrina En el mundo viejo, quisieran poder volar hasta el nuevo…” (Rodríguez, 66, Chile-1834)
Observemos que, la difusión de la nuevas doctrinas en la pachamama (madre tierra) no la hicieron, los filósofos europeos, pero si los conocedores de esas doctrinas quienes las trajeron al nuevo mundo, y las adaptaron a nuestras realidades, las ideas de libertad, igualdad, de educación popular y general.
LA GUERRA SIMULADA
Decía Simón Rodríguez: “…la sociedad es una guerra simulada”.
Hoy se dice que en la sociedad hay una lucha de clases, las clases oprimidas en contra de las clases explotadoras.
Y más adelante expone “…la América no ha de imitar servilmente, sino ser original”
Ciertamente, la guerra simulada estaba presente desde la invasión española, con el saqueo de todas las riquezas extraídas, en piedras preciosas, obras de arte de los indígenas, obras arqueológicas, literatura indígena, la imposición religiosa, cultural, lingüística del idioma español. Señala Fernando Báez: “La educación escolástica fue un instrumento para borrar
la memoria del pasado latinoamericano: los centros educativos sirvieron para formar una elite conservadora. …los españoles en cambio insistieron con la fundación de universidades que repetían el modelo de Salamanca y Alcalá de Henares…llama la atención que antes de la existencia de Harvard (1636), ya existían trece universidades en América latina, al servicio de los intereses escolásticos…fueron trescientos años de aristotelismo y tomismo… De un total de casi ciento setenta mil graduados, que debían contar con la autorización papal para obtener su título, en su mayor parte las generaciones fueron asimiladas y sus investigaciones y obras se insertaron en la tradición dominante. Las bibliotecas universitarias no eran públicas y no todos los libros podían ser leídos,…las cátedras se daban en latín (Baez,122-2008).
IDEAS! IDEAS!
Con una visión futurista dijo Simón Rodríguez:
Ideas¡, ideas!, primero que letras
La sabiduría de Europa y la prosperidad de los Estados Unidos, son dos enemigos de la libertad de pensar, en América.
Decía Simón Rodríguez, “la Libertad de pensar”, es decir la libertad de ser “nosotros mismos”, no somos europeos ni somos norteamericanos, somos hijos de la pachamama, de la madre tierra, tenemos un tiempo histórico, somos el aquí y el ahora, somos el ser, el conocer y el sentir de un pueblo con identidad, historia, geografía, costumbres, tradiciones, planes y proyectos, sueños propios. Nos pensamos, nos descubrimos como la otredad, el otro, el diferente en la diversidad, pero que nos reconocemos en la convivencia. Somos una cultura llena de creatividad, totalidad e historicidad. Creatividad porque creamos objetos y significados vivientes unívocos. Totalidad pues existen un conjunto de significados y prácticas de lo latinoamericano y caribeño. Historicidad, pues, hay una secuencia, un proceso, una memoria.
Nos plantea Simón Rodríguez un grito por la supervivencia. No hay cultura sino hay supervivencia, frente a las amenazas hegemónicas, imperialistas, debe haber resistencia, defensa y protección. Una cultura que no pretende ser hegemónica acepta la coexistencia, hay negociación entre iguales respetando las diferencias. Y una cultura no hegemónica practica la convivencia, con ello se relacionan los valores compartidos, los valores comunes que refuerzan la identidad.
HABLAR DE LA COSA PUBLICA
Señala Simón Rodríguez: “En la Sociedad Republicana No es permitido decir No me toca hablar de la cosa pública Ni preguntar a otro…” (pag.69. Ibídem)
Sabemos que las grandes decisiones de la época colonial y luego de la independencia, a pesar que la mayoría de la población participó en la gesta independentista, la realizaban, los sectores de los blancos criollos, y algunos de los que participaron en la gesta independentista, que luego se dedicaron a ejercer el poder excluyente. Para participar en la vida pública se requería poseer determinada cantidad de dinero. Esto limitó la posibilidad del ejercicio político, para ser electo diputado, concejal, u ocupar determinados cargos públicos. Plantea Simón Rodríguez, que todo republicano debe opinar sobre la cosa pública, es decir, participar, no esperar que otro le informe o le diga. En Latinoamérica y el Caribe se está construyendo un nuevo modelo de democracia, la participativa, donde las grandes mayorías de la población viven con intensidad y constantemente el debate público y la toma de decisiones. Hoy la conformación de los consejos comunales, es el ejercicio político más novedoso e importante que se esté desarrollando en un país. Son las comunidades organizadas, construyendo sus propios proyectos, resolviendo sus necesidades. La participación en los asuntos políticos, económicos. Culturales, educativos, de salud, forman a un individuo corresponsable, coautor de su propia historia.
HACER NEGOCIO CON LA EDUCACION
También señalaba Rodríguez: “ Hacer negocio con la educación Es…..diga el lector todo lo malo que pueda todavía le quedará mucho por decir.”
Es indudable que en la realidad Venezolana y de América Latina, son muchos los que han hecho negocios con la educación, pero más grave, es que se limitaban la educación para determinados sectores llamados intelectuales, dejando a las mayorías en la plena ignorancia, excluidos de toda formación, además de pretender privatizar la educación, colocándola como una mercancía, de donde se pueden obtener ganancias.
Fortalecer este cuestionamiento de Simón Rodríguez, el negocio con la educación, cobra hoy plena vigencia, no sólo en la realidad venezolana, sino mundial. Se corre el riesgo, de acuerdo a concepciones excluyentes, en dejar las áreas técnicas para las mayorías, los países periféricos, mientras el conocimiento científico, la investigación y los grandes descubrimientos, quedan para el dominio de la élite imperialista mundial. Reafirma su idea cuando dice Rodríguez:
“Los conocimientos son PROPIEDAD PUBLICA puede renunciarla una generación (sic) pero no privar de ella a las siguientes no lea; pero no oculte ni destruya (pag. 92).
El conocimiento es propiedad pública, no propiedad privada, esto es fundamental reivindicarlo, como pensamiento libertador, emancipador, frente a quienes pretenden a través de los derechos de autor, derechos de propiedad intelectual, limitar la difusión de las ideas, ciencias, conocimientos que sirven a la humanidad, para convertir al conocimiento en mercancía, en negocio. Los descubrimientos científicos, en medicamentos, tecnología médica, deben ser declarados conocimientos libres, públicos y dentro de los derechos humanos, no sujetos al comercio, al libre mercado, deben ser conocimientos de la humanidad y para la humanidad. Hoy se pretende que un poema, sea una mercancía. La difusión de un ejercicio para la salud es comerciable, y posee derecho de autor, propiedad intelectual. La educación es vista por el sector neoliberal como una mercancía. Por su puesto, con esto se pretende excluir a la mayoría de la población del conocimiento, la cultura. Sólo las elites podrían educarse, acceder al conocimiento, ser “cultos”. Las políticas públicas de los gobiernos progresistas, bolivarianos, humanistas y socialistas, de acceso a la educación, la cultura, la salud, rompen este esquema privatizador del conocimiento. Elevar la calidad de vida de la población, requiere como necesidad central el acceso a la educación, la cultura y el conocimiento científico y técnico, sin cortapisas. Debemos formar, al intelectual orgánico ( Gramsci), comprometido, consustanciado con la realidad de la comunidad, de la comuna, de la nación, de la región latinoamericana y caribeña, con los oprimidos del mundo, con el trabajador y obrero explotado. Formar una nueva ciudadanía y un nuevo republicano.
Las doctrinas políticas, religiosas, filosóficas, científicas, deben estar desde su teoría, fundamentos y praxis, altamente comprometidas con la liberación y emancipación de los pueblos.
“…Si los pobres no tienen derecho al Saber, Si se les enseña…i que, Quien los enseña i cómo”, (pag.115, ibídem) “…entre los que vemos con desdén, hai muchísimos que serían mejores que nosotros, si hubieran tenido escuela”(pag.116, ibídem).
Por ello es que, en los colegios fundados por Simón Rodríguez aceptaba, indígenas, muchachos pobres y esto escandalizaba a los godos de las ciudades de aquella época y a los actuales.
Y señala Simón Rodríguez: “ Servirse del nombre de Dios, para respaldar injusticias Es BLASFEMIA
Es oportuno un planteamiento del pensamiento de Marx:
«Los principios sociales del cristianismo justificaron la opresión del proletariado [...] trasladan al cielo la corrección de todas las infamias [...] declaran que todos los actos viles de los opresores son el justo castigo del pecado [...]»91.
Es una crítica certera –y totalmente pertinente desde un cristianismo de liberación– contra la «religión de resignación», de dominación, fetichista. (Dussel,54-1993)
«Por lo tanto (pensaba Münzer), el cielo no es una cosa del otro mundo; hay que buscarlo en esta vida, y la tarea de los creyentes consiste en establecer aquí: en la tierra, ese cielo que es el Reino de Dios»97. (pag 57-ibidem) importante para América Latina, África y Asia en la actualidad. Tómese muy en serio la indicación de Marx de que el «cielo» hay que realizarlo aquí en la «tierra» –es, exactamente, la propuesta de la Teología de la Liberación latinoamericana contemporánea–. El «Reino de Dios», dice Marx, es tarea terrestre, como pensaba el fundador del cristianismo: «¡Bienaventurados los pobres, porque tienen el Reino de Dios!» (Lucas 6,20); «Sepan que ya llega el Reino de Dios» (Lucas 10,12). (pag 57-pie de página-ibídem)(Negritas nuestras).
EDUCACION POPULAR
Dice Simón Rodríguez: “El objeto del autor, tratando de las Sociedades Americanas, es la EDUCACIÓN POPULAR y por POPULAR……entiende…..JENERAL”. (PAG.41,ibidem)
Era necesario según Rodríguez, brindar la educación general, a todos por igual y afirmaba que: “Sólo con la esperanza de conseguir que se piense en la EDUCACION DEL PUEBLO, se puede abogar por la INSTRUCCIÓN JENERAL…” y luego afirma: “…los discípulos no se han de distinguir por lo que pagan, ni por lo que sus padres valen…”(pag.46,ibiden) “…los gobiernos deben proporcionar JENERALMENTE los medios de adquirirlos —y pensar mucho en los modos de dar esos medios”.(pag.47).
Hoy las políticas de los gobiernos han de pensar en cómo garantizar el acceso a la educación, al conocimiento. Las directrices emanadas del mal llamado CONSENSO DE WASHINGTON, ordenaban a los países, (sólo enumeramos las 2 primeras):
“1.- Eliminación del déficit fiscal mediante la reducción del gasto público, que apunta a la reducción del presupuesto destinado a salud, educación, seguridad social…” (Negritas nuestras)
2.- Reducción del gasto público hacia aquellos sectores más rentables de la economía. (Vega Cantori, 158-2008)
En este “Falso Consenso” señala Vega cantori “…impuesto por los Estados Unidos, aparecen claras las pautas de sometimiento de las economías nacionales a los intereses del imperialismo…” Y más grave es que se pretende con estas políticas disminuir el gasto público en educación, es decir, dejar a millones de seres humanos sin conocimiento, educación y cultura, amén de la salud y seguridad social, en manos de los mercaderes de la vida.
Simón Rodríguez.: “Si los americanos quieren que la revolución política, que el peso de las cosas ha hecho y que las circunstancias han protegido, les traiga bienes hagan una revolución económica, y empiécenla por los campos; de ellos pasará a los talleres y diariamente notarán mejoras que nunca conseguirán empezando por las ciudades….Los que quieren seguir con los privilegios están enfermando a la república y más adelante dice “La enfermedad del siglo es una sed insaciable de riquezas” Es esto lo que se está iniciando en Venezuela, una revolución económica, política, cultural, educativa, en donde se eliminen los privilegios que unos pocos han ostentado y aún ostentan groseramente.
La concepción de la educación popular, general, para todos con igualdad de oportunidades, es lo que garantizará en el futuro inmediato la emancipación y el mejoramiento de la calidad de vida de nuestros pueblos. Hacia estas políticas públicas apunta el pensamiento Bolivariano, Robinsoniano y de los libertadores de NUESTRA AMERICA. Simón Rodríguez ha sido el primero en plantear una teoría educativa, para los habitantes sur americanos y caribeños. Podemos caracterizarlo como antiimperialista, trato el problema de las clases sociales, entendió a la escuela como aparato para la transformación, analizó la inclusión social, desarrollo un método de enseñanza en contacto con la naturaleza y con la comunidad, entendió la educación como acción y reflexión permanente, en definitiva fue un pedagogo revolucionario, para su tiempo y vigente en su esencia.
Por supuesto todo este pensamiento de Simón Rodríguez fue ampliado, por su alumno predilecto, SIMÓN BOLÍVAR, quien desarrolló, con gran acierto un pensamiento superior al de su época. El amor de Simón Bolívar, por Simón RodrígueEl pensamiento de Simón Rodríguez sigue vigente y su preocupación antiimperialista. La sabiduría europea a obnubilado, por muchos años a los habitantes de estas tierras, querer ser primero europeos, luego norteamericanos, ha sido producto de la penetración cultural e ideológica. Más hoy, el imperialismo, con sus MASS MEDIA, su libre mercado, sus políticas de consumo, irrumpen en cualquier nación, comunidad, familia trastocando lo cotidiano del ser, creando la ilusión del capital y el mito consumista. La prosperidad norteamericana es vendida como el ideal de desarrollo, lo que no se preguntan, es cómo han logrado esa prosperidad los EEUU, a costa de la explotación de los países latinoamericanos, de la extracción a precios viles de sus materias primas, de sus trabajadores. Hoy, si se paralizan los trabajadores latinos, se paraliza Norteamérica. El trabajo duro, lo hacen los chicanos o latinos.z, se manifestó extraordinariamente, en cartas y actos de afecto supremo hacia el maestro.
(1) Podemos extrapolar, esta situación a la época actual, cuando resulta normal cultural, jurídica, política y económicamente que se explote al trabajador, nadie se horroriza hoy de que un trabajador sea explotado, hombres, mujeres o niños, las instituciones responden con mucha debilidad. Solo observemos a un obrero en la construcción de un edificio, trabajando de 7 Am a 4, 5 o 6 Pm, en una jornada extenuante, ese obrero sólo es importante para la producción de plusvalía, nunca el salario podrá permitir la recuperación de sus fuerzas y energías perdidas en la labor, la empresa sólo le paga el salario, para comer, no se preocupa de elevar su formación, educación, condición de vida de él y de su familia, decir esto es subversivo para el sector privado, es insólito para el patrono, pero en muchos casos para el mismo trabajador, producto de la alienación.. Se presentan procedimientos engorrosos, leguleyezcos, con retardos procedimentales, para lograr que se le cancelen las prestaciones sociales a un trabajador, en donde la empresa comienza negando la relación laboral. Los recursos de la seguridad social, es desviada por las mismas empresas y no llegan a las instituciones, aunque al trabajador se le descuenta de su salario o sueldo, la parte que le corresponde aportar. Avanzar en un proceso educativo, cultural, jurídico-político y económico que rompa el sistema de explotación del trabajador, del obrero equivale hoy a la lucha librada por los próceres, los independentistas latinoamericanos y caribeños, y los educadores con visión progresista de la época colonial.
FUENTE: BOLETIN DE NOTICIAS PSUV
BIBLIOGRAFIA:
1.- Biografía de Simón Rodríguez. Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez.Caracas. 2005.
2.-Francisco de Miranda: Carmen Bohórquez Moran. Editorial. El perro y la rana. 2006.
3.- Simón Rodríguez: O Inventamos o erramos. Monte Ávila editores. 2004
Palomita Blanca
Palomita blanca,
copetico azul.
Palomita banca,
copetico azul,
llévame en tus alas,
llévame en tus alas
a ver a Jesús…
(Unicamente la primera voz para preescolares) Arreglo: Antonio Lauro…en “Arre Caballito”(Suplemento musical-los niños cantan y juegan).
BOLÍVAR, EL DE LOS NIÑOS.
Simoncito
fue pequeño.
Hizo caballos
de leños y sobre ellos
jineteó.
Una vez
tuvo cinco años.
Usó calzones
de paño
y botines
de tacón.
Mordía guayabas, duraznos.
Y cabalgaba
en un asno
tras Don Miguel
José Sanz.
Tenía tan corta estatura,
que se montaría
en zancos,
para hacer ciertas
diabluras.
Cierta vez
en la casona
cinco jaulitas
muy monas tenía
Doña Concepción.
El diablillo
abrió las puertas.
Volaron los pajaritos.
Desde ese día
Simoncito
¡se sintió
Libertador!
Morita Carrillo
(Tomado de la Revista de la Asociación Nacional para el preescolar A.N.P.E.)
Patito, patito, color de café…
…imitaremos la marcha de los patos, mientras se oye una voz que canta: Patito/patito/color de café/por qué estás tan triste/quisiera saber/Tu pata yo ví/muy lejos de aquí/con otro patito color de café…
Pocas palabras para la muerte y la poesía.
Publicado el 11 de Noviembre de 2009 por Mora Torres
La santidad del poeta, que existe en realidad, le viene por estar distraído del mundo (El lugar de las devociones). Uno cuando come no es poeta, uno cuando fuma no es poeta, y no porque esas tareas sean convencionalmente “prosaicas”. El poeta hace viajes fuera del mundo y percibe (Los Mecanismos Físicos y Metafísicos de la Existencia Relativa); el poeta es ocasional, viajeramente poeta. Cuanto más permanece en su condición, más adquiere esa pureza, esa incontaminación, que hace al santo. No es difícil verlo. Pero más allá, estoy empezando a Ver (Hacia la Construcción de una Logoterapia Organizacional) VEO: me pregunté esta tarde por el deseo de lo Más y lo Mejor. Ser el más inteligente, bueno, y bello. Ser el Mejor poeta. El trabajo es silencio, es Menos (Significado y motivación del trabajo). El trabajo del poeta es silencio (Hacia una pedagogía del silencio). Volver milagro las palabras (Vírgenes negras), hacerlas sonar, se hace en pleno silencio. Por eso escribí un verso que cuenta telarañas. Que ninguna vibración invada el trabajo del poeta para que no se rompan esas telas que se rompen con suspiros apenas; telas de telaraña que son los signos que el poeta descifra y traduce. Quiero: trabajar en silencio, en modestia, casi en misticismo, digamos en ascesis, la poesía de mi alma que es como la poesía de todas las almas (Carta a los adolescentes infames). Lo que me diferencia es, en los que no son poetas -o no trabajan la poesía- que ellos no lo saben o, acaso, no lo desean. Pero el que Ve del todo lo desea. Quiero quedarme quieta, silenciosa, sin guerras interiores; dar mi poema. “He tenido mi visión”, dice la pintora de Al faro, de Virginia Woolf (Literaturas) Cada poeta que se sabe así, debe dar un fragmento, buscarlo hasta tallarlo, conseguirlo, revolver cielo y tierra hasta eso, su fragmento. No abatirse por lo innumerable, por lo genial, que ya está dado. Ninguna biblioteca está completa hasta que no contenga ese fragmento (El sentido de Babel). Trabajo velado, silencioso, de mendigo, sin fastos, sin fiesta, sin dinero (El Dinero). El más lujoso del hombre, sin embargo (Las siete maravillas del mundo). ¿Y por qué el Más? ¿Por qué el Mejor? ¿Por qué el Más? ¿No era que debían eliminarse el Más, el Mejor? Sí lujoso, no el Más. Quise contrastar, perdón. Sin más, en vías del menos en realidad. Existe lo menor. Lo que no existe es lo mayor. Es precioso. No es lo más precioso. No es lo menos precioso. Conseguir un poema, una vida, un soplo. Un instante de paz. Un poco de belleza, éxtasis, perfumes. Transmutar lo horrible en palabras que no sean horribles y formando lo hermoso digan lo horrible, tarea de poetas. Pero no la única tarea del hombre. Tarea mía y de otros, no de todos. Hay otras. Ninguna Más ni Menos importante. Hay otras caras que han sido bellas. Unas fueron particular, individual o deformadamente bellas. Otras tuvieron la belleza que todos ven. Ninguna fue la más bella. Y la inteligencia… Oh, Dios, dame inteligencia para pensar sobre la inteligencia. Creo con sinceridad y quizá con locura que el hombre está equivocado. Belleza, bondad, inteligencia, talento: mundo suave. La santidad y la poesía se hacen con materia distinta: Atravesar el papel hasta lo desconocido, con música de solas palabras, poner los dedos en la luna con la mirada, irse hacia dentro del espejo más. Atravesar el papel y por ese agujero llegar al conocimiento íntimo de lo extraño, esto quiero fijar en un poema que tenga lo menos posible de palabras, incendiar las páginas como hojas resecas que se queman para ordenar el paisaje, incendiar y agujerear el papel hasta lo inconcebible que será concebido en ese lugar de llegar en el preciso momento de llegar cuando caigan los velos. Perdón, voy a hablar de la muerte Debo escribir lo que es la muerte para mí, pero con sinceridad, sin subterfugios: un horror sagrado del mármol y el olor descompuesto de las flores y de la ceremonia y el cajón. En el fondo, y no quisiera hacer una acotación excesivamente cruel o cínica, para curarme del espanto de la muerte bastaría con que los muertos desaparecieran, fueran ocultados al morir. Uno se entera de que alguien murió y puede llorar sin pompa su ausencia; nada ve de la carne de los muertos. ¿Por qué ocuparse los vivos de la carne muerta? ¿Qué ansiamos proteger, qué guardar? La muerte debería ser una desintegración en humo, y aun este humo, invisible. ¿Y si los científicos encontraran el modo? Dirían: qué infame el progreso, cómo deshumaniza a la muerte. Pero la muerte es inhumana, y en realidad nada mejor que su deshumanización. ¿Qué son los muertos ahora? O sólo polvo o algo más que humanos. Y como nunca sabremos desde acá…
Destacan calidad de vida de niños en Cuba
La Habana,(RHC-PL)-
La vicepresidenta del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, Rosa María Ortiz, afirmó aquí que Cuba es una experiencia diferente en América Latina en materia de protección a la infancia.
En declaraciones a la agencia noticiosa Prensa Latina, subrayó Ortiz que los servicios de educación y salud de Cuba están donde deben estar y cuando deben estar, mientras que en otras naciones latinoamericanas prevalece la ausencia del Estado en estos importantes sectores.
La funcionaria de la ONU añadió que tal situación provoca que muchos grupos sociales sean marginados, lo cual genera violencia en los niños y violencia de los niños.
Rosa María Ortiz, quien participa en La Habana en el Tercer Encuentro Internacional sobre Protección Jurídica de los Derechos del Menor, expresó que la presencia en el continente de adolescentes en pandillas es consecuencia del rol de Estado, que actúa en la mayoría de los casos como un ente represor en vez de elaborar una estrategia preventiva para solucionar los problemas.
Este viernes concluye en el Palacio de Convenciones el encuentro internacional sobre el menor, en el que el Fiscal General de la República de Cuba, Juan Escalona, explicó que la mayor de las Antillas cuenta con un sólido sistema jurídico en defensa de la infancia, basado en el respeto a la Convención de los Derechos del Niño y del Código de la Familia.
Subrayó Escalona que la protección de los derechos de los menores cubanos comienza desde su concepción, pues el esquema de salud del país garantiza a todas las madres una atención especializada durante su gestación.
Añadió el alto funcionario que las autoridades cubanas aseguran asimismo que los infantes sean vacunados de manera gratuita contra más de 10 enfermedades.
Recordó Escalona que Cuba cuenta con el mayor por ciento de maestros e instructores por habitantes lo que permite desde la edad preescolar que los niños asistan a las escuelas y círculos infantiles (guardería), donde se les garantiza su formación integral.
A continuación lamentó Escalona que en el mundo 120 millones de menores no están escolarizados, más de 11 millones mueren antes de cumplir los cinco años de vida por enfermedades prevenibles y 150 millones sufren de malnutrición.
Agregó que decenas de millones trabajan en condiciones de explotación insoportables y otros viven expuestos a conflictos bélicos y diferentes formas de violencia.
En Estados Unidos -explicó-unos 400 mil infantes, la mayoría hispanos trabajan en actividades agrícolas expuestos a los peligros de las herramientas cortantes y pesticidas.
Fuente http://www.radiohc.cu/espanol/a_noticiasdecuba/nov/2009/6/kderechosni%F1os.htm
ROSA LUXEMBURGO/1919-2009/90 años de su asesinato
Nacida bajo la autocracia zarista De origen judío, esta luchadora proletaria nació el 5 de marzo de 1871 en Zamosc, ciudad próxima a Lublin, en Polonia oriental, entonces sometida al Imperio zarista. Era la hija pequeña en una familia de cinco hermanos, a quien una lesión mal atendida le dejó un defecto permanente en la cadera. Aunque Zamosc era muy pobre y los judíos constituían el último eslabón en la jerarquía social, el abuelo de Rosa Luxemburgo había fundado un próspero negocio de maderas y pudo pagar los estudios de sus hijos en los mejores institutos de Berlín. Su familia se desenvolvió en un ambiente muy culto, influenciado por los más avanzados escritores occidentales, especialmente alemanes. Muy allegado a ellos era el poeta sefardí León Pérez, agitador contra el zarismo y defensor del nacionalismo polaco. Polonia pugnaba por sobrevivir repartida y dividida por dos grandes naciones, como Alemania y Rusia, aunque en medio de una opresión asfixiante podía beneficiarse también de su proximidad a dos civilizaciones tan distintas y tan fructíferas. Ese crisol de influencias determinó el abierto contenido internacionalista que caracteriza la obra de Rosa Luxemburgo.
Cuando tenía tres años su familia se trasladó a Varsovia. En el colegio estaba prohibido hablar polaco, aunque clandestinamente los jóvenes lo hacían como forma de protesta contra el intento de rusificación que trataba de desplegar el zarismo. Las escuelas eran un nido de agitación contra el absolutismo. Cuando terminó sus estudios se le negó la medalla de oro, pese a que todas sus calificaciones eran extraordinarias, a causa de su actividad clandestina.
Pero pronto el movimiento obrero comenzó a resurgir de los rescoldos del terror zarista y en 1889 se creó el sindicato Federación de Trabajadores Polacos, en la que intervino Rosa Luxemburgo. Una huelga convocada en Lodz acabó con una horripilante masacre de 46 obreros asesinados por la guardia zarista, una de las peores de la historia. La persecución política llegó a Rosa Luxemburgo, que en 1889 tuvo que abandonar su país y cruzar la frontera clandestinamente.
La lucha ideológica entre los marxistas polacos Jogiches disponía de una considerable fortuna, que puso a disposición de Axelrod y Plejanov para que pudieran desarrollar el partido socialdemócrata ruso, aunque acabó rompiendo pronto con ellos. Entonces Luxemburgo y Jogiches se dedicaron a reagrupar a las fuerzas revolucionarias polacas, y con Proletariat, la Federación de Trabajadores Polacos y dos grupos escindidos del PPS (Partido Socialista Polaco) crearon una nueva organización con las mismas siglas (Partido Socialista Polaco), que en 1893 comenzó a editar en París Sprawa Robotnizca (La Causa Obrera). El amplio informe del nuevo Partido a la II Internacional fue redactado por ella.
Se produjo la escisión, creando Luxemburgo el nuevo SDKP (Partido Socialdemócrata Polaco), opuesto a la independencia de Polonia. Todas las calumnias y los sucios intentos del PPS por expulsar al Partido Socialdemócrata de Luxemburgo de la Internacional fracasaron, e incluso el nuevo partido obtuvo cierto éxito en el Congreso de Londres de 1896 al ganar una votación en contra de la independencia y a favor de la autodeterminación.
Fue destinada a Silesia por el SPD (Partido Socialdemócrata Alemán) para agitar entre los mineros polacos, y entonces pudo comprobarse otra de las grandes cualidades de Luxemburgo: la oratoria, la capacidad de transmitir y llegar a las masas obreras con un mensaje claro y lleno de entusiasmo revolucionario. Los obreros de las minas le llevaban flores y le pedían que no se marchara, que se quedara con ellos para ayudarles en sus luchas. Se ganó la simpatía del máximo dirigente de la II Internacional, Carlos Kautsky, con cuya familia mantuvo una amistad íntima, así como de otras figuras revolucionarias de la época, como Franz Mehring y August Babel, así como con Clara Zetkin, que inició los primeros anaálisis marxistas sobre la situación de la mujer trabajadora.
Por su triple condición de mujer, judía y extranjera, los problemas le persiguieron dentro de un partido, que ya entonces era el más numeroso y organizado del mundo, aunque no del todo limpio ni mucho menos. Tuvo numerosos roces en los que sacó a relucir su fuerte personalidad; no era de las que se callaba ni se doblegaba ante ningún santón, por más fama que tuviera. En una ocasión escribió replicando a los insultos de la redacción del influyente diario Vörwarts lo siguiente: Existen fundamentalmente dos tipos de seres vivos, los vertebrados que gracias a eso pueden andar y, en ocasiones correr, y los invertebrados, que solamente pueden reptar y vivir como parásitos. Así de vivo era su genio… Sólo tenía 27 años y ya se enfrentaba a la vieja guardia socialdemócrata, cargada de medallas, pero que empezaba a dar alarmantes muestras de esclerosis política.
Su estilo incisivo le costó multas gubernativas e incluso en junio de 1904 fue condenada a varios meses de prisión por injurias al rey.
La batalla contra el revisionismo Dentro del SPD las tendencias reformistas se consolidaron y crecieron. Para combatirlas Rosa Luxemburgo escribió en 1899 Reforma social o revolución, una de sus obras fundamentales en la que, paralelamente a Lenin, desarrolla la batalla contra el revisionismo moderno de Bernstein.
Las ideas entonces expuestas por Bernstein siguen siendo las mismas que toda laya de revisionistas, y traidores del movimiento obrero han seguido defendiendo hasta nuestros días. Todo lo que hoy en día oímos, ya fue formulado hace un siglo, y la historia lo ha refutado. Frente al parlamentarismo que embobaba a la socialdemocracia, Rosa Luxemburgo escribe: Es cierto que, formalmente, el parlamentarismo sirve para dar expresión a los intereses de toda la sociedad dentro de la organización estatal. Por otro lado, sin embargo, lo único que el parlamento permite manifestarse es a la sociedad capitalista, es decir, una sociedad en la que los intereses capitalistas son predominantes.
Por eso este libro es un material obligado de lectura y reflexión en las filas del movimiento obrero revolucionario. No se trata de otra cosa que de la defensa de la vigencia del marxismo, y en él están ya refutadas las mismas acusaciones que hoy se lanzan contra las ideas comunistas.
Luxemburgo no se opone a las reformas sociales sino que rechaza el argumento de que se puede llegar al socialismo a través de una reforma paulatina del capitalismo. Rosa Luxemburgo demuestra que la táctica revisionista supone una aceptación del sistema capitalista: Quien para transformar la sociedad se decide por el camino de la reforma legal, en lugar y en oposición a la conquista del Poder, no emprende, realmente, un camino más descansado, más seguro, aunque más largo, que conduce al mismo fin, sino que, al propio tiempo elige distinta meta; es decir, quiere, en lugar de la creación de un nuevo orden social, simples cambios, no esenciales, en la sociedad ya existente. Así, tanto de las concepciones políticas del revisionismo como de sus teorías económicas, llegamos a una misma conclusión: que no tienden, en el fondo, a la realización del orden socialista, sino simplemente a la reforma del orden capitalista; que no quieren la desaparición del sistema de salario, sino el más o el menos de explotación. En una palabra: pretenden la aminoración de los excesos capitalistas, pero no la destrucción del capitalismo mismo.
En contra de Bernstein y los revisionistas, que preveían un capitalismo organizado, pacífico y planificado, Rosa Luxemburgo anuncia la inevitabilidad de las crisis económicas y el gran alcance que iban a adquirir. Considera a los revisionistas como herederos de Kant, de Proudhon y de Lassalle, al tiempo que defiende que el desplome de todo el sistema capitalista es inevitable. Para ella el colapso inevitable del capitalismo es la piedra angular de la ciencia marxista, que poco a poco debe irse imponiendo sobre todos los errores utopistas pequeñoburgueses que le han precedido. Considera, además, que la ley del hundimiento inevitable del capitalismo forma parte de la tradición teórica de la socialdemocracia alemana y que, al separarse de ella, Bernstein la ha traicionado. La socialdemocracia siempre había pensado que el socialismo llegaría con una crisis general y aniquiladora, de que el capitalismo acabaría por sí solo y víctima de sus propias contradicciones.
Además diferencia muy agudamente las crisis iniciales del capitalismo producto de su crecimiento infantil con las crisis de decadencia que aún no han llegado pero que cabe esperar. Aquellas primeras crisis, decía Luxemburgo, derivan de la fase de expansión del capitalismo, mientras que las futuras van a ser crisis de envejecimiento y decrepitud. Esta genial aportación, que luego desarrollaría Lenin, aparece por vez primera en Luxemburgo.
Los límites del capitalismo están en el mercado: el capitalismo no es capaz de una expansión ilimitada precisamente por esa falta de salidas a la producción, aunque llega a afirmar, lo que es bastante discutible, que bajo el capitalismo el intercambio domina la producción.
Luxemburgo trata de fundamentar la inviabilidad del capitalismo como modo de producción, aunque tomando en consideración contradicciones que por un lado son puramente objetivas y, por el otro, son secundarias y no pueden tener esa virtualidad. Pone al mismo nivel la contradicción entre la socialización de la producción y la privacidad de la apropiación, con la contradicción entre la producción y el consumo. Critica a Bernstein porque defiende la posibilidad de superación de las crisis por el capitalismo, cuando según ella la eliminación de las crisis supone la superación de la contradicción entre producción e intercambio. El capitalismo desaparecerá como consecuencia de la crisis de subconsumo. No habría crisis si la producción coincidiera con el mercado, si éste tuviera una capacidad de expansión ilimitada.
Hay también en esta obra otras importantes aportaciones que luego desarrollará también Lenin, como la negación de que el monopolismo pueda resultar compatible, según decía Bernstein, con la progresiva democratización: A consecuencia del desarrollo de la economía mundial y la agudización y generalización de la lucha competitiva en el mercado mundial, el militarismo y la marina de guerra han pasado de ser instrumentos de la política mundial a llevar la voz cantante tanto en la vida interior como en la exterior de los grandes Estados. Y si la política mundial y el militarismo suponen una tendencia ascendente en el momento actual, en consecuencia la democracia burguesa se moverá en línea descendente.
Como suele ocurrir, la contundencia de los hechos zanjó una interminable discusión en el seno de la socialdemocracia rusa que, constituida como partido (POSDR) en 1898, se había escindido cinco años más tarde en varios grupos, entre ellos los bolcheviques y los menchviques. La revolución demostró que Lenin tenía razón: el capitalismo se había desarrollado en Rusia, había que desatar una revolución democrático burguesa contra el zarismo y esa tarea sólo la podía cumplimentar el proletariado.
En Alemania (y en la II Internacional en general) sólo Rosa Luxemburgo se interesaba por las cuestiones rusas. Se interesa por la escisión en el POSDR y, estallada la revolución, escribe numerosos artículos y pronuncia conferencias ante los obreros alemanes, vivamente interesados por la suerte de sus compañeros de clase, mientras la burocracia del SPD miraba hacia los kadetes y los eseristas.
Los artículos y conferencias le cuestan una condena por incitación a la violencia y pasa una temporada en prisión. Al salir comprende que no basta con escribir sino que es imprescindible la intervención directa sobre el terreno, por lo que a finales de diciembre de 1905 se traslada clandestinamente a Varsovia, todavía en estado de guerra, con la tropa patrullando por la calle, los comercios cerrados, las reuniones prohibidas y las barricadas cerrando todos los accesos.
El 4 de marzo es detenida en Varsovia junto con León Jogiches aunque logró su libertad el 28 de junio a causa de su delicado estado de salud, y fue expulsada de Varsovia. Viajó entonces San Petersburgo y luego a Finlandia, donde escribió su obra Huelga de masas, partido y sindicatos, al calor de la experiencia de la revolución. En enero del año siguiente la autocracia zarista ´condenó a Jogiches por alta traición a ocho años de trabajos forzados, aunque logró huir de prisión en abril.
La discusión sobre el partido La batalla conta el revisionismo dentro del SPD no acabó con la expulsión de Bernstein y los demás revisionistas del Partido. Ésta es la diferencia fundamental con Rusia y los bolcheviques, que no solamente rompieron de palabra, sino en los hechos, creando una auténtica organización revolucionaria.
En la escisión dentro del POSDR, Rosa Luxemburgo se mantuvo equidistante entre los mencheviques y los bolcheviques. Su concepción al respecto era diferente de la de éstos, a los que criticaba su centralismo a ultranza.
Luxemburgo asimilaba la postura bolchevique con la que anteriormente ella había criticado a Proletariat por blanquista. Este es uno de los errores más graves de su pensamiento, la idea imprecisa de la organización como proceso que está directamente enfrentada a la tesis leninista de la necesidad de un partido dirigente, organizado conforme a los principios del centralismo democrático.
Esta errónea tesis de Luxemburgo, tan difundida hoy día, desarma peligrosamente a la clase obrera, hasta el punto que la Internacional Comunista se vio obligada a plantarle batalla otra vez en 1925 para desterrarla del seno de los partidos y evitar el espontaneísmo. La revolución rusa de 1917 fue posible porque fue dirigida por el Partido bolchevique, mientras que sólo unos meses después, la revolución alemana de 1919 fracasó porque no existía allí un partido de esas características: En el momento de la crisis -escribió Lenin- los obreros alemanes se han visto sin un partido verdaderamente revolucionario debido a la tardanza en hacer la escisión, debido a la maldita tradición de la ‘unidad’ con la banda de lacayos, venal (los Scheidemann, Legien, David y cía) y falta de carácter (los Kautsky, Hilferding y cía).
Era Lenin y no Luxemburgo quien tenía razón también en este punto: no existe revolución sin una vanguardia comunista con una línea política adecuada que se ponga a la cabeza de la clase obrera, que mantenga una implacable lucha ideológica contra las desviaciones que van surgiendo por el camino, que preserve la vigilancia ideológica en el mismo interior de sus filas, que se fortalezca depurándose de los elementos oportunistas y al mismo tiempo se mantenga unido y disciplinado.
El núcleo de la argumentación de Luxemburgo parte de los fundamentos que ya expusiera antes en Reforma social o revolución: el consumo determina la producción; como los capitalistas no consumen toda la plusvalía, esta acumulación engendra un subconsumo que no encuentra salida porque carece de demanda solvente; este subconsumo sólo se puede compensar con las ventas en el mercado exterior, en áreas al margen del capitalismo; por tanto, el capitalismo es un sistema económico que sólo puede funcionar si coexiste con regiones no capitalistas, porque la producción no encuentra compradores ni entre los obreros (ya que estos realizan el capital variable) ni entre los capitalistas (ya que éstos consumen sólo la parte de la plusvalía que no se acumula); hacen falta otras clases sociales situadas al margen de esas dos que completen la demanda; una vez que el capitalismo se extienda tanto que no tenga regiones vírgenes precapitalistas ni tampoco terceras personas que completen la demanda, se producirá el derrumbe. La causa del colapso, por tanto, es la la limitación de los mercados.
Luxemburgo, en realidad, está describiendo el proceso de expansión capitalista, la acumulación originaria de capital que se desarrolla a costa de las formas de producción precapitalistas, de la ruina de la pequeña producción agrícola y artesanal. En ella la coexistencia de esos dos modos de producción no se verifica necesariamente fuera de las fronteras, porque es posible la expansión interior, cuando existen regiones a las que aún no ha llegado el capitalismo. Desde el momento en que se agotan esos mercados precapitalistas, Luxemburgo no es capaz de explicar el funcionamiento del capitalismo, por qué éste se hunde irremisiblemente. Por eso su teoría es, a la vez, una teoría del imperialismo ya que no concibe el capitalismo sin esa búsqueda angustiosa de regiones vírgenes, sin burgueses ni proletarios, que le permitan sobrevivir. Las contradicciones del capitalismo le impelen a salir fuera de las fronteras, e incluso fuera del capitalismo mismo.
En estas ideas radica la fuente inspiradora de las modernas teorías tercermundistas del imperialismo. Lo que Luxemburgo demuestra es la imposibilidad del capitalismo, no su desmoronamiento. Es una posición similar también a las que se dieron entre los populistas rusos y que Lenin ya había criticado años antes. A pesar de que Luxemburgo critica expresamente a populistas, incurre en sus mismos errores: las salidas exteriores son imprescindibles, así como otras clases sociales al margen del proletariado y la burguesía.
Para Luxemburgo es imprescindible una expansión del mercado para proseguir con la acumulación. En la polémica de Kautsky contra Tugan-Baranovski y Hilferding, que habían defendido la ley de Say, Luxemburgo reconoce expresamente que su opinión en este punto es la misma de Kautsky.
Luxemburgo parte de un error muy común en aquella época entre la socialdemocracia: partir de los esquemas de la reproducción capitalista del Libro II de El Capital y tomarlos por un modelo del funcionamiento real del capitalismo. Pero esos esquemas parten del supuesto simplificador de que no existe el mercado exterior y, por tanto, no se puede pretender demostrar a partir de ellos que el mercado exterior es imprescindible. Por otro lado, en dichos esquemas Marx supone también que los intercambios se producen por su valor y que no existen transferencias encubiertas de valor a través de los precios de producción, que no obstante resulta característico del comercio internacional.
Afirma que el capitalismo llegará la bancarrota por dos vías: bien porque la expansión capitalista reduce cada vez los sectores no capitalistas y, en consecuencia, impide la acumulación, bien porque sin esperar a ese momento, el proletariado se levantará y acabará con el régimen del capital. Como afirma muy acertadamente, la lucha de clases es un mero reflejo ideológico de la necesidad histórica objetiva del socialismo, que resulta de la imposibilidad económica objetiva del capitalismo al llegar a una cierta altura de su desarrollo.
La ruptura con Kautsky En 1910 se produce un grave altercado con Carlos Kautsky, que se negó a publicarle en artículo sobre la huelga general en Neue Zeit por censura de la dirección del SPD. El tema volvía ser tabú para los reformistas e incluso Kautsky, que había alabado antes el criterio de Luxemburgo, escribió un artículo criticándola de manera desairada. Otros medios socialdemócratas también se negaron a publicarlo. Luxemburgo rompe la relación personal y familiar que le unía a la familia Kautsky y, por supuesto, rompe políticamente con éste de manera definitiva, abriendo las tres alas del SPD: la revisionista, la revolucionaria y la centrista, en la que se instaló definitivamente Kautsky como un renegado del movimiento obrero.
En esta polémica con Kautsky, aunque indirectamente, intervino también Lenin que, como ya había sucedido antes con Plejanov y Engels, tomó partido contra Rosa Luxemburgo, aunque no tardaría en darse cuenta de su error y rectificó públicamente. Luxemburgo fue la primera dentro del movimiento obrero en apercibirse de las torcidas posiciones que comenzaba a tomar Kautsky. La traición abierta de los revisionistas se estaba fraguando ya…
Alemania comenzaba a entrar abiertamente en la pugna colonial con las grandes potencias en Marruecos, los Balcanes y otras regiones del mundo, para lo que desató también el militarismo y el rearme de sus tropas. Luxemburgo comenzó a estudiar en profundizar las cuestiones militares y a escribir artículos contra una guerra ya previsible a todas luces.
La campaña contra ella arreció, no sólo en los medios más reaccionarios, sino también en las propias filas del SPD. Cuando preparaban a toda prisa una guerra de las más carniceras de la historia, Luxemburgo era presentada por la prensa como la polaca sanguinaria. Se le abrió un primer juicio por incitación a la insubordinación de las tropas. En el juicio dio muestras de valentía y arrojo: no se defendió sino que comenzó a acusar al belicismo alemán. El fiscal pidió un año de prisión y el encarcelamiento inmediato; la revolucionaria le espetó que si al fiscal le pidieran un año de cárcel huiría, pero ella no iba a echar a correr: podían encarcelarla o hacer con ella lo que quisieran porque no claudicaría jamás de sus convicciones.
Su condena levantó una oleada de indignación y sus conferencias estuvieron más concurridas que nunca. Se iniciaba así la denuncia del militarismo, el rearme y la guerra imperialista.
Publicó otro artículo sobre los malos tratos que los oficiales y mandos del ejército propinaban a los soldados, y se le abrió un nuevo proceso por injurias al ejército. Al juicio se presentaron 30.000 familiares de soldados que estaban dispuestos a acreditar la veracidad de los malos tratos. Esta vez no les quedó más remedio que retroceder…
En su denuncia del militarismo Rosa Luxemburgo encontró a un aliado fiel, uno de los pocos parlamentarios del SPD que se unió estrechamente a ella para siempre en la lucha: Carlos Liebknecht, hijo de Guillermo Liebknecht, uno de los fundadores de la socialdemocracia alemana. Carlos Liebknecht era abogado y había dirigido la sección juvenil de la Internacional. Ya en 1906 había publicado un libro dedicado a la juventud titulado Militarismo y antimilitarismo. Al año siguiente fue condenado a un año y medio de cárcel por alta traición, algo que no se conocía desde hacía décadas en Alemania, lo que le dio un enorme prestigio. A la salida de la cárcel se incorporó a la dirección del SPD y fue elegido diputado en 1908.
Había otro punto de unión clave entre Luxemburgo y Liebknecht: el internacionalismo. Carlos Liebknecht trabajaba clandestinamente para los bolcheviques desde Alemania y defendió a los presos políticos rusos en el famoso proceso Königsberg, que se convirtió en una espectacular acusación pública de los bolcheviques contra la autocracia zarista. Se movía con un pie en los tribunales y los escaños parlamentarios y otro en la clandestinidad.
Para su rearme, Alemania necesitaba incrementar los presupuestos de guerra en el parlamento, por lo que el SPD no tardó en demostrar su colaboracionismo con los militaristas y votó a favor de ellos. Liebknecht votó también a favor, obligado por la dirección del partido.
Evidentemente la situación era intolerable. Lenin hacía ya diez años que había roto con los oportunistas, pero los revolucionarios alemanes seguían manteniendo una unidad ficticia. La Internacional había dejado de existir de hecho. ¿Qué clase de internacionalismo era ese que llamaba a los obreros a asesinar a sus compañeros de clase en nombre de los apetitos coloniales de la burguesía? La unidad no se podía mantener, había que empezar a denunciar ya al propio SPD y crear una organización verdaderamente revolucionaria.
Hubo una segunda votación parlamentaria sobre el mismo tema para ampliar los presupuestos militares, y esta vez Liebknecht se quedó sólo con su voto contrario, de pie sobre su escaño, todo un símbolo. Pero símbolo de aislamiento entre los medios burgueses y bandera de lucha, al mismo tiempo, en las calles: había alguien que estaba dispuesto a enfrentarse al chovinismo feroz y a la carnicería.
En 1914 los dos revolucionarios crean el Frente Revolucionario Antibelicista y al año siguiente Luxemburgo comienza la edición de una revista al margen del partido: La Internacional. En torno a ella se agrupan los cuadros más honestos de la socialdemocracia, los revolucionarios inquebrantables, los militantes fieles hasta el final: Clara Zetkin, Carlos Liebknecht, Franz Mehring y León Jogiches, entre otros.
Pero la reacción prohibe La Internacional, del que no se difunde más que su primer número, y cuando el 19 de febrero de 1915 Rosa Luxemburgo se apresta para acudir a Holanda para participar en una reunión internacional de mujeres en compañía de Clara Zetkin, es detenida una vez más.
En prisión comienza la redacción los folletos Junius, criticados por Lenin, así como la Anticrítica, una respuesta a quienes habían criticado su libro La acumulación de capital. Pero arrojó algo a la cabeza de un carcelero y fue sometida a aislamiento, incomunicada y nuevamente condenada por ello. En julio es detenida también Clara Zetkin y, con Liebknecht en el frente, el movimiento contra la guerra imperialista aparece descabezado.
Renace Espartaco En enero de 1916 el sector antimperialista del SPD se agrupó como facción dentro del partido socialdemócrata bajo el nombre de Espartaco, en memoria del jefe de la rebelión de los esclavos romanos.
Un mes después Rosa Luxemburgo sale de la cárcel y redacta La crisis en la socialdemocracia, que se publica clandestinamente con el nombre de Junius. Indudablemente la socialdemocracia estaba crisis, pero Luxemburgo seguía sin comprender la necesidad de crear un partido nuevo. Seguía confiando en poder trabajar desde dentro de la socialdemocracia.
Reintegrada a la lucha revolucionaria, los espartaquistas convocan una manifestación contra la guerra el Primero de Mayo en Berlín. Fue la primera demostración de oposición a la guerra. Se había dado el primer paso, pero durante la celebración de la misma, la policía detuvo a Liebknetcht. En medio de un gran escándalo y numerosas luchas, el Parlamento concedió el suplicatorio para que pudiera ser juzgado por un tribunal militar, que le condenó a cuatro años de cárcel. Sus palabras ante los verdugos merecen ser recordadas: Ningún general vistió nunca el uniforme con tanto honor como voy yo a vestir ahora el traje de presidiario. Los revolucionarios alemanes seguían dando muestras de coraje y determinación de seguir en la lucha ante el final.
El 10 de julio vuelve a ser detenida Rosa Luxemburgo y, tras ella, Franz Mehring, el anciano dirigente socialdemócrata, amigo de Marx y Engels. Con ellos van a prisión también numerosos militantes espartaquistas, quedando el trabajo de la facción a cargo de León Jogiches, hasta que fue a su vez detenido en marzo de 1918.
Esta vez Luxemburgo no tendría juicio y permanecería indefinidamente secuestrada y trasladada de una cárcel a otra. En esa situación le llega el eco de Octubre y escribe una obra La revolución rusa de la que sólo se conservan algunos fragmentos, publicados bastantes años después de su muerte. En ella encontramos expuestas muchas de las ideas que compartía con los leninistas y sigue atacando a los reformistas, que consideraban que la Revolución de Octubre era algo puramente nacional, un fenómeno local exclusivo de Rusia:
El partido de Lenin fue el único que comprendió el mandamiento y el deber de un partido auténticamente revolucionario, el único que aseguró el avance de la revolución gracias a la consigna: todo el poder al proletariado y al campesinado.
De esta forma han conseguido resolver los bolcheviques la cuestión famosa de la ‘mayoría del pueblo’, que atormenta como una pesadilla a los socialdemócratas alemanes. Discípulos fervientes del cretinismo parlamentario, se limitan a aplicar a la revolución las trivialidades de su casa cuna parlamentaria: si se quiere conseguir algo, hay que tener primero la mayoría. Lo mismo sucede con la revolución: primero tenemos que ser una ‘mayoría’. Sin embargo, la verdadera dialéctica de la revolución invierte el sentido de esa banalidad parlamentaria: no es la mayoría la que lleva a la táctica revolucionaria, sino la táctica revolucionaria la que lleva a la mayoría. Únicamente un partido que sabe dirigir, o sea, impulsar hacia delante, se gana a los seguidores en su avance [...] Los bolcheviques han mostrado poseer todo el honor y la capacidad de acción revolucionarios que han caracterizado a la socialdemocracia europea; su sublevación de octubre no ha sido solamente una salvación real de la revolución rusa, sino que ha sido, también, la salvación del honor del socialismo internacional.
A ella y a sus compañeros les quedaban sólo dos meses de vida y el estado de salud de Luxemburgo se había agravado preocupantemente, lo que no le impidió incorporarse a la lucha: Espero morir en mi puesto, en una batalla callejera o en una prisión, había dejado escrito. Los espartaquistas asaltan tres periódicos burgueses y en sus rotativas comienzan a editar de nuevo Bandera Roja el 18 de noviembre, con Luxemburgo como redactora-jefe.
Pero la socialdemocracia se reunió pronto con los jefes del ejército para diseñar el aplastamiento de la insurrección por la fuerza de las armas. No escatimaron ningún medio, desde la guerra sicológica en la prensa burguesa hasta el armamento de bandas de mercenarios y criminales. El 6 de diciembre la reacción pasó a la ofensiva: 200 mercenarios asaltaron la redacción de Bandera Roja y las manifestaciones comienzaron a ser tiroteadas. Al día siguiente Liebknecht fue detenido y cuando iba a ser asesinado logró escapar de sus captores.
Aún logró reunirse el Consejo de Obreros y Soldados el 16 de diciembre, pero en lugar de lanzarse al asalto del poder, se plegaron a las próximas elecciones. El contraste con la Revolución de Octubre no podía ser más llamativo. ¿Qué estaba fallando en Alemania? ¿Qué la diferenciaba de Rusia? La única diferencia estaba clara: en Alemania no existía un partido bolchevique, la vanguardia, y quienes debían construirlo no habían comprendido su necesidad. Este fallo condujo al fracaso de la revolución y a la muerte de quienes habían cometido tan grave error.
La fundación del Partido Comunista alemán Lejos de constituir un partido, Espartaco era un conglomerado de comités locales agrupados al calor de la Revolución de Octubre y en torno a la lucha contra la guerra imperialista. No era ese Estado Mayor de la revolución, esa tropa disciplinada capaz de ponerse a la cabeza del movimiento y conducirlo a la victoria. Cuando en 1917 Kautsky fundó el Partido Socialdemócrata Independiente, Espartaco se unió a él como facción con su propio programa y su prensa. Seguían a remolque de los reformistas, amarrados a una organización que también formaba parte del gobierno reaccionario burgués.
Cuando los espartaquistas exigieron la celebración de un nuevo Congreso y los cabecillas socialdemócratas se negaron, actuaron por su cuenta: convocaron el Congreso y junto con un grupo próximo a los bolcheviques, crearon el KPD, el primer Partido Comunista, aunque también distaba mucho mucho de constituir realmente una verdadera organización comunista cohesionada.
Era ya el 29 de diciembre de 1919, la reacción había pasado a la ofensiva y a los dirigentes del nuevo partido les queaban sólo unos pocos días de vida. Los obreros estaban armados pero no estaban organizados ni entrenados para la lucha militar. La reacción asaltó la prensa revolucionaria y la sede del KPD, mientras señalaban a voces a los jefes de la insurrección para justificar su eliminación, ofreciendo una gran recompensa económica a quien los asesinara. Junto a Jogiches detuvieron a una militante a la que confundieron con Rosa Luxemburgo y la amenazaron claramente de muerte. Tanto Luxemburgo como Liebknecht fueron avisados del inminente peligro pero se negaron rotundamente a abandonar y a huir. Liebknecht pronunció una palabra, que luego se ha hecho famosa: ¡Trotzalledem!, ¡Adelante a pesar de todo!
Los acontecimientos se precipitaban. El 15 de enero fueron detenidos Carlos Leibknecht y Guillermo Pieck y, poco después, Rosa Luxemburgo. Los tres fueron trasladados al hotel Eden de Berlín. De ahí, a culatazos, Liebknecht fue introducido en un vehículo que tomó la carretera hacia la cárcel de Moabit, deteniéndose en un tramo osucuro y solitario de la misma. Le sacaron casi inconsciente del vehículo y le dispararon a quemarropa asesinándolo. Luego llevaron su cadáver a un centro asistencial donde lo dejaron como desconocido. La prensa dijo que murió al tratar de huir.
También a Rosa Luxemburgo la sacaron del hotel poco después y le destrozaron el cráneo de dos culatazos. Moribunda, su cuerpo fue arrojado dentro de un vehículo; otro mercenario le propinó un tercer golpe en la cabeza con su fusil y un teniente le dio el tiro de gracia, siendo su cadáver arrojado al Landwehrkanal, donde fue enconrado bastantes semanas después. La prensa dijo que había sido linchada por la multitud.
Pieck logró huir y continuó la lucha hasta fundar la República Democrática Alemana. Pero Mehring, el veterano dirigente del proletariado alemán, no pudo superar la noticia y falleció. El 10 de marzo León Jogiches murió de los disparos de un carcelero al tratar de huir, dijo la prensa reaccionaria.
El camino al nazismo estaba abierto. La socialdemocracia había creado el precedente y enseñó el método para acabar con la revolución: asesinar a los dirigentes del proletarado, encarcelar a los más rebeldes, torturar e infundir pánico. La casa de Rosa Luxemburgo fue saqueada por la tropa y sus escritos arrojados a la hoguera. Cuando su cuerpo no había aparecido, los obreros aún confiaban en su regreso, en que aparecería viva para insuflarles nuevos ánimos y orientarles en sus batallas. Pero sólo apareció su cadáver horriblemente martirizado.
Luxemburgo, Liebknecht, Jogiches, Mehring… son sólo los nombres más conocidos, los que abrieron el camino. Con ellos cayeron en las calles miles de obreros insurrectos, fusilados sin contemplaciones por mercenarios a sueldo de un burguesía ávida de riquezas. Otros muchos inauguraron los primeros campos de concentración, pero todavía hay una pintada en los muros de los barrios obreros alemanes que es muy comun: ¡Trotzalledem! Demuestran así que toda la sangre vertida no ha caido estérilmente y que otros han tomado el relevo en la lucha por una sociedad distinta, sin explotación y sin opresión.
El águila del proletariado internacional Rosa Luxemburgo es la mujer cuyo papel en la lucha y en la elaboración teórica del comunismo ha sido más importante dentro de la historia del movimiento obrero internacional. Su extraordinaria inteligencia, empuje y capacidad -hablaba once idiomas- fueron razones para que pronto destacara como uno de los principales dirigentes de la socialdemocracia internacional. Consagró su vida a la educación internacionalista del proletariado a través de artículos de prensa, conferencias, escuelas obreras e impresionantes discursos, en los que destacó como una agitadora brillante y apasionada. Sus escritos son una aguda defensa sin concesiones de la revolución proletaria y de la honestidad en el compromiso con el proletariado.
Lenin se refirió a ella como una representante destacada del proletariado revolucionario y del marxismo sin falsificaciones en su artículo, escrito en 1920, Una contribución a la historia de la cuestión de la dictadura. Con gran emoción Lenin escribió sobre ella: Aunque las águilas precipitándose desde lo alto, puedan volar más bajo que las gallinas, éstas por más que desplieguen sus alas, nunca pueden llegar a las nubes. Efectivamente, ninguno de los numerosas escritos de Rosa Luxemburgo son banales o superficiales; en todos ellos resplandece su propia personalidad, en todos ellos está acuñada su originalidad y su profundidad. Por eso desprenden una luz distinta y en ellos siempre se aportan puntos de vista novedosos, distintos, singulares.
En su obra Sobre algunas cuestiones de la historia del bolchevismo, escrita en 1931, Stalin hizo el siguiente balance de la revolución en Alemania: Naturalmente los izquierdistas en Alemania no tienen sólo en su haber serios errores. Hay también en su haber grandes y serios hechos revolucionarios. Me refiero a sus múltiples méritos y acciones revolucionarias en las cuestiones de política interior y, particularmente, de la lucha electoral, en las cuestiones de la lucha parlamentaria y extraparlamentaria, de la huelga general, de la guerra, la revolución de 1905 en Rusia, etc. Precisamente por esto los bolcheviques les tomaban en consideración como izquierdistas y les apoyaban, les empujaban adelante. Pero esto no desmiente, ni puede desmentir que los socialdemócratas de izquierda de Alemania tenían, al mismo tiempo, la contrapartida de múltiples errores políticos y teóricos graves; que no se habían liberado aún del lastre menchevique y necesitaban, por lo tanto, la crítica más severa por parte de los bolcheviques.
Las divergencias entre Rosa Luxemburgo y los bolcheviques se pueden resumir en cuatro apartados:
1.— la concepción del partido comunista como vanguardia y estado mayor del proletariado para impulsar la revolución.
2.— en Rosa Luxemburgo no existe la noción del imperialismo como una etapa superior del capitalismo.
3.— en Rosa Luxemburgo no existe el reconocimiento del derecho a la autodeterminación de las naciones oprimidas.
4.— a diferencia de los bolcheviques, los espartaquistas alemanes tampoco tuvieron en cuenta al campesinado como fuerza revolucionaria.
El imperialismo y la acumulación de capital En 1906 el SPD crea una escuela para la formación ideológica de los obreros, en la que Luxemburgo se encargará de impartir lecciones de economía. Para ello redacta un esbozo, que no se conserva íntegro y cuyos restos se publicaron en forma de libro titulado Introducción a la Economía Política, donde expone con gran sencillez los fundamentos que Marx había desarrollado en El Capital para que pudieran ser comprendidos por los cuadros del partido y los agitadores sindicales.La revolución rusa de 1905 fue también la revolución polaca, que fue donde aparecieron sus primeros brotes. El domingo 22 de enero de 1905 la guardia zarista disparó contra una manifestación de 200.000 obreros en San Petersburgo matando a 2.000 de ellos e hiriendo a otros muchos. Como consecuencia de ello se produjo un levantamiento general en todo el imperio que se prolongó hasta diciembre, participando millones de obreros por primera vez en la historia.
Traslado a Alemania Por aquellas fechas comenzó a colaborar en Neue Zeit el influyente periódico dirigido por Kautsky, en el que sus artículos llamaron la atención de toda la socialdemocracia por su profundidad, el acopio de datos y la agudeza en la exposición, aunque jamás fue reconocida por los dirigentes del PPS, que siguieron lanzando ignominiosas acusaciones contra ella. Pero todo eso no impidió que con sus escritos alcanzara un enorme prestigio internacional, que la llevó a visitar Francia durante varios meses, en los que tuvo oportunidad de conocer a Jules Guesde, y Vaillant, el héroe de la Comuna de París.
Este informe demuestra ya una extraordinaria clarividencia política a la hora de trazar la línea política del Partido, que debía huir tanto del blanquismo como del reformismo. Ponía el acento en la lucha de masas y la necesidad de educarlas en el combate a través de la organización sindical y las reivindicaciones democráticas. Con sólo 22 años Rosa Luxemburgo demostraba ya una extraordinaria capacidad de análisis y un precoz instinto revolucionario.
Sin embargo, las tesis que sostenía ya entonces sobre la cuestión de las nacionalidades oprimidas y el derecho de autodeterminación, distaban de resultar correctas. En aquella época este problema era tremendamente complejo, y más en Polonia, un país que no solamente estaba ocupado sino que su independencia se enfrentaba a tres formidables enemigos como Alemania, Rusia y el Imperio Austro-Húngaro, que se la habían repartido. Rosa Luxemburgo no defendió nunca un principio único y universal para resolver este problema, sino que acudió siempre a soluciones tácticas y cambiantes en función de cada caso concreto. Sólo Lenin desarrolló después acertadamente el principio de autodeterminación que, con la entrada en la fase imperialista del capitalista, adquiría una importancia trascendental. No deja de ser significativo que Lenin, partícipe de una nación opresora, analizara la cuestión mucho mejor que Luxemburgo, originaria de una nación oprimida. El internacionalismo de la gran revolucionaria polaca la llevó en este punto a cometer un importante error estratégico, subestimando la energía nacionalista de amplias capas populares de Polonia. Ahora bien, incluso en sus errores Rosa Luxemburgo demostraba una gran capacidad de análisis y de aplicación creadora del marxismo, que no se limitaba a repetir frases hechas y que extraía del marxismo toda su energía revolucionaria.
Juana Sujo: Una creación teatral
Autora:
Luciana McNamara/ ENcontrARTE
Escuchar el nombre de Juana Sujo nos traslada inmediatamente al teatro venezolano contemporáneo que empezaba a reaccionar con los novedosos y diferentes estilos artísticos que marcaban la nueva época del mundo, tratándolos de adaptar a los sugerentes climas tropicales. Hace ya 48 años que falleció esta actriz y activista teatral euro-americana, de espíritu nómada heredado de la guerra y de los éxodos del viejo mundo, que luego de una larga y sensible travesía llega a la República de Venezuela donde por fin echaría sus raíces para dejar transformado su arraigo en contundentes aportes a las artes escénicas del país.
Juana Sujo intervino en casi todas las áreas del trabajo teatral, siendo especialmente buena en el área de formación de actores de teatro. Modeló estilos de puesta en escena más complejos desde el punto de vista estético y mejor acabados, e incentivó a través del ejemplo de un constante trabajo profesional, una nueva ola de dramaturgos, actores y actrices nacionales que continuaron laborando por el desarrollo teatral a todo lo largo de la segunda mitad del siglo XX hasta lo que llevamos recorrido de este siglo XXI. Es que Juana se había formado con respetados maestros alemanes adquiriendo esa típica disciplina pedagógica que arrastraba sobre su espalda la moribunda Europa decimonónica.
La historia de los desplazamientos comienza mucho antes de que Juana naciera. Sus padres Adolfo Sujovolsky y Sara Berkonsky eran oriundos de la península de Crimea en el sur de Ucrania, que después de la Primera Guerra Mundial y el colapso de los antiguos imperios de Rusia y Austria, cae en una profunda crisis que obliga a los Sujovolsky, de ascendencia judía y convicción socialista, a huir lejos de la hambruna y la violencia llegando primero a Londres para después radicarse, como muchos europeos lo hicieron, en el lugar más “recóndito” del mapa, en este caso, Argentina.
Allí nace la primera camada Sujovolsky, Berta y Anita, las hermanas mayores que posteriormente se dedicarían a la música; y luego en 1918 llega Juanita, a la que todos conocerían después como Juana Sujo. Transcurren estables los primeros años de su vida y luego se trasladan a Brasil buscando materia prima para el oficio del padre, el de fabricante de papel. Allí terminan de disfrutar su infancia y llega a la familia el último de la prole, un varón llamado Abi. Al transcurrir el tiempo, sus padres preocupados porque los niños recibieran una educación humanista, los envían a Berlín, Alemania en 1923. Allí Juana y sus hermanas estudian música y teatro, pero ella se proyecta rápidamente como una figura histriónica de dotes poco comunes.
En la capital germana Juana cursaría sus primeros estudios como actriz con el eminente director austriaco y captador de talentos Max Reinhardt, para después seguir en la Academia de Teatro de la maestra austrohúngara Ilka Grüning, educándose profundamente en el arte de la interpretación. En esta época entabla amistad con la conocida actriz de teatro y cine Lilly Palmer, quien para entonces también era alumna de la Academia de Teatro de Grüning. De allí pasa a trabajar en varias compañías teatrales del momento, destacándose entre ellas la “Kamerspiele”, en Munich, bajo la dirección de Kalkenberg y el contrato que había logrado con la compañía de Otto Falckenberg, dedicada al montaje de obras clásicas, en especial las de William Shakespeare. Juana Sujo estaba amasado ya buena fama cuando la situación política de Alemania comienza a cambiar.
Con el ascenso al poder del ideólogo y fundador del Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores Adolfo Hitler a principios de 1933, las estructuras de ese país comienzan a transformarse radicalmente. Aunque durante el período de la Alemania Nazi Hitler revertió en corto tiempo la crisis económica, social y política dejada por los destrozos de la Primera Guerra Mundial de 1918, sus métodos de combate eran particularmente macabros. Rápidamente se inició el proceso de eliminación de diversos grupos raciales, políticos, sociales y religiosos que él consideraba “enemigos de Alemania” o “razas impuras”. Una intensa persecución comienza. Comunistas, homosexuales, negros y especialmente judíos son exterminados masivamente.
Las chicas Sujovolsky eran judías y la situación se tornaba cada día más peligrosa y desesperante. A los actores, particularmente, se les obligaba actuar en obras segregacionistas. El arte se había transformado en instrumento de guerra y ya no valían las propuestas rusas o francesas. Por otro lado todos los autores, directores y actores de origen judío habían emigrado y a los teatros que dejaban de cumplir con sus obligaciones políticas eran cerrados sin contemplación.
Juana y sus hermanas se vieron obligadas a huir a Inglaterra y después retornar a Buenos Aires a finales de 1933. La chica contaba con 19 años cuando debuta con la compañía teatral Susini y forma parte del elenco de la artista española Lola Membrives. Pero a Juana le toca trabajar duro para ganarse un lugar en el mundo artístico argentino. Cuando llegó era poco conocida, pero su claridad y talento no tardaron mucho en llevarla de la mano hacia la popularidad. “No tengo prisa -le expresó a un periodista por aquella época-, encaro el teatro como he visto hacerlo a excelentes comediantes europeos, sin apuro y con un deseo de saber, con un afán de perfeccionamiento ajeno al halago del éxito inmediato…”. En 1938 participa por primera vez en una película de bajo presupuesto, Callejón sin Salida. Después vuelve a participar en la película de Alberto de Zavalía, La vida de Carlos Gardel (1939) junto a Hugo del Carril. Y dos años más tarde, ya insertada en el mundo cinematográfico, en otra de Zavalía, Dama de compañía. Su voz, su gestualidad y movimientos cautivaban a la audiencia y a los directores. Continuó su carrera como actriz de cine y de teatro durante 9 años consecutivos mientras intermitentemente se establecía por temporadas en Ecuador, Chile y Perú, donde encabezó el elenco del Teatro Nacional de Comedia. En esos años obtuvo papeles en las películas Flecha de oro (1940); Último refugio (1941); La hora de las sorpresas (1941); Eclipse de sol (1942); Cuando florezca el naranjo (1943); Nuestra Natacha (1944); Besos perdidos (1945); y Como tú lo soñaste (1947).
Estando Juana en Argentina recibe una oferta de trabajo desde Venezuela. La empresa productora Bolívar Films le pide trabajar en dos largometrajes a ser dirigidos por otro argentino radicado en Venezuela, Carlos Hugo Christensen: El Demonio es un Ángel y La Balandra Isabel llegó esta tarde. Juana acepta la propuesta y el 28 de abril de 1949 estaba pisando Caracas quizá sin imaginarse el destino que le aguardaba. A los pocos meses los directivos de la productora cinematográfica le proponen dirigir una pequeña escuela de teatro para la futura formación actoral que se llamó “Estudio Dramático”. Ella sintió en Venezuela un terreno “virgen” para el desarrollo de las artes escénicas. De hecho, era muy cierto que las secuelas de la dictadura de Gómez y ahora la de Pérez Jiménez, habían retrasado la entrada al país de las novedades de un siglo tan vertiginoso como lo fue el XX, sobre todo en lo que se refiere al arte.
El teatro no había avanzado mucho ni en métodos ni en estructura. Juana debía revisarlo, actualizarlo e inyectarle otras técnicas modernas de la escena mundial. Y así fue. Durante los 12 años que Sujo vivió en Venezuela se dedicó de lleno al desarrollo de las artes escénicas; fundó el primer teatro estable en el país y la primera compañía. El “Estudio Dramático” de Juana Sujo, ubicado dentro de Bolívar Films, comienza tímidamente sus andanzas hasta que la maestra y sus alumnos se mudan al Museo de Bellas Artes. Allí montan varias piezas teatrales pero fue Las Coéforas de Esquilo que obtuvo tal rotunda aceptación del público y tan buena crítica, que Juana decide iniciar el más importante viaje de su vida profesional: La formación de recursos humanos para el teatro. En 1952, el estudio se convierte en la “Escuela Nacional de Arte Escénico” con el apoyo del Ministerio de Educación y otros entes del Estado. De esta manera la Sujo inicia su década de oro formando en el recinto teatral a importantes generaciones de alumnos como lo fueron Manola García Maldonado, Guillermo Carrera, Maritza Caballero, Esteban Herrera, Orángel Delfín y América Alonso. Después llevó su Escuela a la avenida Los Jabillos de Sabana Grande, muy cerca de su vivienda, y más tarde se instalaría en los altos del Teatro Nacional, en la esquina de Cipreses, para seguir desarrollando su trabajo como maestra. Durante su permanencia en Caracas Juana Sujo cultivó muchas amistades pero, principalmente del sector artístico y cultural. Entre sus compañeros de tertulia no faltaban Arturo Uslar Pietri, Ida Gramko, Elizabeth Schón, Isaac Chocrón, Román Chalbaud y Rafael Pineda; pero también, y especialmente, estaban los que como ella venían del exilio a trabajar por el arte en Venezuela, sus colaboradores y camaradas Alberto de Paz y Mateos, Lily Álvarez Sierra, Jesús Gómez Obregón, Horacio Peterson y Romeo Costea.
En 1954 crea la “Sociedad Venezolana de Teatro” junto a su esposo el actor Carlos Márquez, y en el 59 el “Teatro Los Caobos”, despertando el interés del público por obras de autores clásicos de la historia de la literatura mundial como Esquilo, García Lorca, Chéjov y Lope de Vega, al igual que por las de los venezolanos: Román Chalbaud, Isaac Chocrón y Arturo Uslar Pietri. Así continuó ampliando su repertorio en colaboración casi siempre con Horacio Peterson y Alberto de Paz y Mateo, y participa en la obra Requiem para un Eclipse de Román Chalbaud en 1957, en Chúo Gil y lasTejedoras de Arturo Uslar Pietri, en 1960 y El Quinto Infierno de Isaac Chocrón en 1961.
Ese mismo año muere prematuramente Juana Sujo, al parecer de un terrible cáncer, disolviéndose por falta de empuje algunas de sus creaciones. La Escuela Nacional de Arte Escénico fue la que se mantuvo en el tiempo, a pesar de que fue desalojada de su sede el mismo año de su muerte. Su alumno y pupilo Porfirio Rodríguez continuó con la labor de Juana hasta que lo suplanta Andrés Martínez quien ha sido su director desde el año 1969, batallando contra los obstáculos de su largo peregrinar. Aún siguen abiertas las puertas de la Escuela Nacional de Arte Escénico “Juana Sujo”, de la que a esta altura han emergido gran parte del talento teatral venezolano manteniendo viva la memoria artística del país.
Fuentes:
Monasterios Rubén. 1975. Un enfoque crítico del teatro venezolano. Editorial Ávila. Caracas.
http://www.salta21.com/spip.php?article1694
http://www.diariolaregion.net/
http://www.diariolavoz.net/seccion.asp?pid=18&sid=1755¬id=277326&fecha=11/08/2008
http://elespectadorvenezolano.blogspot.com/
De la Gran Colombia a UNASUR: De Santander a Uribe
Autora: Prof. Antonia Muñoz
Por primera vez tengo tantas dudas acerca de cual sería el título más apropiado para las ideas que quiero expresar. Por primera vez quiero colocarle tres título al mismo artículo: DE LA GRAN COLOMBIA A UNASUR/ DE SANTANDER A URIBE/ DE CÓMO LOS INTRIGANTES MALOGRAN LOS PROYECTOS DE INTEGRACIÓN.
Resulta que tengo días “totumeando”(en barloventeño: echándole cabeza a una idea) como expresarle a mis lectores con la mayor claridad posible, la similitud que encuentro entre el sueño de hermandad e integración suramericana, conocido como Gran Colombia ( Venezuela , Colombia y Ecuador ) impulsado por Simón Bolívar y traicionado por Santander, y el sueño de integración de sur y centro América y el caribe, impulsado principalmente por el Presidente Chávez( sin querer quitarle méritos al Comandante Fidel, Evo, Correa y Ortega) y con intentos muy evidentes de saboteo por parte de los Estados Unidos, utilizando a Uribe como instrumento perturbador de las relaciones entre los países hermanos, que, como nuestro Libertador, creen que ” unidos seremos invencibles”.
Para no falsear la historia, debo admitir, aunque me duela en el alma, que al final el tocayo José Antonio Páez, el gran centauro de los llanos, se dejó tentar por el diablo.
La mayoría conoce, aunque sea someramente, de los esfuerzos titánicos que hizo Bolívar para mantener unidos como una gran nación los territorios que ocupaban lo que hoy es Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá. Recuérdese que el istmo de Panamá pertenecía a la Nueva Granada (Colombia).
Sin embargo, desafortunadamente donde quiera que estemos los seres humanos estarán las diferencias individuales y desgraciadamente los conflictos. A lo mejor, no sin razón el refranero popular reza que: “cada cabeza es un mundo y quien lo entiende es un loco”.
Sin embargo, sin ser locos, en esta oportunidad, quiero decir en el tiempo presente, entenderemos y venceremos a los intrigantes de adentro y de afuera. Para vencer debemos identificar al más mínimo enemigo y conocer su estrategia. No hace falta advertir que no hay enemigo pequeño…pero por si acaso alguien lo olvida.
En el proyecto de integración de la Gran Colombia privaron la envidia, los celos, la ambición de poder por el poder mismo, lo cual se traduce en el deseo de unos cuantos de querer ser jefes, algunos de éllos sin tener con qué.
No todos querían reconocer a Bolívar como jefe y si era una sola nación, lo más seguro es que el jefe fuera quien tenía que ser: Bolívar. En procura de la unidad, Bolívar nombró a Santander Vicepresidente y le dio toda su confianza.
Sin embargo, este caballero, junto con su camarilla, le hacía creer a Bolívar que lo reconocía y respetaba como líder, pero por “debajito de cuerda” se dedicó a conspirar contra El Libertador con todas las suciedades que se le ocurren a los mediocres, que por lo general son envidiosos, ambiciosos y resentidos.
Calumniaron a Bolívar a través de “radio bemba” y a través de la prensa escrita usando como punta de lanza a “los mandaderos arrastrados” que nunca faltan. Eliminaron a los más allegados a Bolívar. De esta manera le inventaron a Leonardo Infante un crimen que no cometió, pero por el que fue fusilado.
Con una argucia parecida Santander casi sale de José Antonio Páez, a quien también veía como un rival de peso. Cuando se percataron que no terminaban de destruir a Bolívar a punta de calumnias y de sabotearle la misión que le fuera solicitada para ir a prestar su apoyo a los países del sur (Argentina y Uruguay, principalmente) decidieron eliminarlo.
No lo lograron, pero el traidor fue perdonado por el noble amigo, quizás con la esperanza de que se arrepintiera. ¡pero que va, ” palo que se pela una vez se pela dos veces! Y como quien dice: volvió el perro al vómito y Santander siguió conspirando junto con otros, hasta que lograron la separación de los tres países y frustraron el gran sueño integrador de Simón Bolívar, no sin antes asesinar al Gran Mariscal de Ayacucho y acabar con el gran Simón, sin que pudiera bajar tranquilo al sepulcro, porque para nada cesaron los partidos.
No está de más comentar que Santander como buen traidor que se respete también se encompinchó con los Estados Unidos. Así tenemos que aún cuando los objetivos del Congreso anfictiónico de Panamá estaban claros, y se trataba de que las naciones recién liberadas de España se unieran para fortalecerse y evitar caer de nuevo en otra dominación, Santander en contra de la voluntad de Bolívar invitó a dicho Congreso a un representante de los Estados Unidos. ¿Por qué y para qué? Por vendido y para entregarnos en manos del imperio y complacer la oligarquía colombiana, en cuyos brazos ya se había rendido desde hacía tiempo.
La próxima semana nos referiremos a los tiempos actuales. Por ahora podemos adelantar que las relaciones de Uribe con USA, las 7 bases militares, las descalificaciones contra el presidente Chávez, Correa Y Evo por todas las vías, parecieran no ser meras coincidencias y nos recuerdan demasiado a las guerras sucias de la época de Santander. Ante tal realidad, necesitamos en movimiento un partido de militantes informados, comprometidos, unidos y conscientemente organizados. Así que no tenemos tiempo de proyectos personales o grupales, porque los adversarios no están jugando.
Vida y obra de mi Negra Matea
| Vida y obra de Negra Matea llevada a la gran pantalla por estudiantes de Tiznados | |||||
|
|||||
Las palabras obscenas entre las azucenas
Me digo -con humor (Sentido de humor y perfeccionismo)- que últimamente estoy tocando temas algo desenfrenados, y siempre referidos a lo sexual (Crítica a la moral sexual autoritaria).
Yo, tan seriecita desde joven (Identidad juvenil), ¿seré confundida con una pornógrafa?
Mis entradas, ¿serán buscadas con frenesí en Internet, como se buscan las “malolientes” páginas de pornografía? (Consideraciones de carácter ético y moral en el desarrollo de Internet)
Bueno, no me contesten, ya sé que no. Era sólo una broma (Más allá y más acá del Feminismo) para celebrar la erotización de mis últimos escritos (La transmutación de la escritura).
¿Y por qué no agasajar a Eros, a Eros que está vivo todavía, y no al doliente Tánatos? (La muerte en la historia)
El cuento (El cuento y sus características) que transcribo para ustedes es inédito pero fue escrito ya hace unos años. Pretende ser el extracto del diario de una mujercita muy libre y singular, castigada por estas dos hermosas virtudes al punto de ser internada en un colegio de monjas.
En mis tiempos -y en la Argentina- se llamaban “pupilas” las niñas que vivían en colegios privados lejos de su familia, y hasta a veces muy lejos, en otros países.
Niñas ricas de tintes melancólicos, blancos en Suiza, por ejemplo (Suiza).
Gracias a Dios, fui de escasas posesiones durante toda mi vida.
Las palabras obscenas entre las azucenas
(del diario de una adolescente de hace 40 años)
1970
Sé que soy un prodigio. Yo pronuncio terribles blasfemias o las peores malas palabras y tienen un valor. Yo digo la palabra azucena y tiene otro. Si mezclo las palabras tienen otro valor, ninguna es despreciable.
Yo puedo ir más allá. Sé que soy un prodigio, dije, y no dije de qué: de obscenidad. Nadie sabe que en su oscuro cuartito se ocultan los tesoros, las joyas, los rubíes, las perlas.
Un rubí era cuando yo me tocaba, sola en mi cuarto. Si no estaba sola era mucho mejor, era un diamante. Un muchacho me hundía, me atravesaba con su miembro. Y digo miembro pero conozco todas las palabras obscenas en todos los idiomas obscenos, y es por eso, ¿por eso?, que yo estoy encerrada.
Estoy pupila, pero más que pupila. Estricta vigilancia.
Una monja pasa y me mira mientras voy escribiendo.
Me vigila.
Sabe a qué puedo llegar -yo no lo sé muy bien.
La monja tiene miedo de que yo sea demasiado inteligente, me mira como si fuera una estrella negra, en realidad me admira. No me puede dejar de mirar.
Esto va más allá de “estricta vigilancia”.
Siente curiosidad, quiere mirarme el alma, y mi alma es preciosa.
Es redonda y preciosa, perfecta como un círculo, aunque junte tinieblas, como el ombligo junta mugre. “Juntatinieblas”, ese nombre le puse.
¿De un ramo de flores blancas no caen abismos?, abismos que me gustan, siempre que leo un libro y dice abismos yo dejo el libro y me pongo a pensar en los abismos. Busqué en el diccionario -ya sabía el significado, pero quería la definición exacta- y decía profundidad muy grande, infierno, cosa inmensa, incomprensible.
Esas profundidas, esas cosas inmensas, lo incomprensible, esos infiernos, tienen otros vocablos en los lenguajes obscenos, pero abismo en sí podría ser obsceno, una palabra obscena.
Yo podría ir reemplazando mis palabras por palabras así, para escribir en clave, digamos: un nardo o un clavel en el abismo, y ya sabría de qué se trata. O utilizando la palabra hiena, que también tiene fuerza destructiva, lujuria. Porque este cuaderno corre un peligro extremo.
Recién la monja se paró atrás de mí. ¿Está leyendo lo que escribo?
Me miró con una sonrisa tan dulce que parecía la sonrisa de una mujer hermosa:
-No pienses que estoy leyendo lo que escribes, es tuyo. No lo puedo leer sin tu permiso -dijo.
Yo no le pregunté por qué se había parado detrás de mí entonces, porque me había gustado su sonrisa y lo que dijo: “Es tuyo, no lo puedo leer”; pero sé que algo debe haber leído.
Tuve de pronto el impulso de entregarle el cuaderno y decirle que le daba permiso, que leyera, pero me contuve. Y en realidad no fue por mí, fue por ella que me contuve.
Escribí antes que este cuaderno corre extremo peligro, pero lo escribí por ampulosidad -yo quiero dominar además el idioma corriente, y ampulosidad es un hermoso sustantivo-, ya que… ¿qué peligro podríamos correr este cuaderno y yo si más allá de este colegio de monjas en donde estoy pupila no hay nada, no hay otro lugar? -otro lugar que tenga algún sentido.
Aquí me pasaría el resto de la vida escribiendo encerrada en la sala de estudio, adonde las otras chicas no vienen casi nunca, estamos eternamente solas la hermana Inés y yo.
Haría un análisis de mis palabras y de las palabras de los otros y fundaría la obscenidad, quizá en otro cuartito.
Acá no hay chicos varones, es lo malo.
Y las chicas parece que me escapan.
Ellas se pintan, pasan horas probándose ropas y maquillaje que les mandan los padres. Se miran en el espejo, no se gustan y borran, hacen otra pintura. O se gustan y se miran doblemente en el espejo, una hora seguida, haciendo muecas, tirándose besitos, guiñándose un ojo o pestañeando con las pestañas erizadas, con pedacitos de algo negro flotando entre los ojos. Pero yo no me maquillo, ni me pruebo la ropa que me mandan.
Quisiera estar desnuda, desnuda de cosméticos y ropa y hasta pelada, para sentir, para pensar, para aprender todos los idiomas, obscenos o no, y poder decirlo todo de una vez por todas, y siento que lo que más tengo es sentir.
Sentir en la piel y adentro y más adentro -ya dije de mi alma que es como que la toco- y poder a ese sentir decirlo con palabras, cualquier palabra vale: caca, o lila, o celeste, o acabar. Sí, acabar, que es tener un orgasmo, pero más suave.
Escribo todo seguido, pero hay un ayer y hasta hay un hoy y un mañana y un pasado mañana, y meses y años, y seguiré escribiendo cada día.
Porque no hay tiempo, no existe para mí.
Lo que existe acá que hace de tiempo es como un largo corredor, no es para mí.
Anoche salté en la cama. Me quería probar. Mi sentir. Mi piel, mis pelitos nacientes, como pelusitas, recién lo descubrí. Me acaricié Allí, y percibí que mientras lo hacía mi Allí, la sublime palabra más obscena que no debe nombrarse a partir de ahora, se ponía duro y yo me iba en el aire, por los aires y por los polvos de los polvos.
El polvo y los gusanos. Tan cerca de la muerte estoy al acabar que siento que caminan gusanos por allí, esos suaves gusanos del final, y es terrible, la suavidad y lo terrible juntos me dan miedo. Y me da tanto miedo después que no sé, me tapo la cara con las manos y me pregunto si es esto, justamente esto -el encuentro de la suavidad y lo terrible- lo que llaman pecado, o lo que verdaderamente así se llama. Pero cuando me tapo la cara con las manos siento el olor, siento en los dedos el olor -muerte o sexo- y me quedo dormida tan tranquila porque es como una cuna el olor. Y estar toda mojada pero tibia.
Volvió a pasar la monja y volvió a pararse atrás de mí.
Yo di vuelta la hoja y ella no dijo nada, pero me pareció que había leído las últimas palabras porque sus fosas nasales se abrían y cerraban. Me estaba oliendo, la hermana Inés me estaba oliendo, y yo intenté explicarle de repente que había leído en un libro que el olor del pescado recién pescado era muy fuerte, muy sensual, aunque estuviera muerto o se estuviera muriendo. Que era un olor magnífico que hablaba de la vida y el sexo, de mi sexo, y el sexo es importante pero de él no se puede hablar, es lo más importante y por eso de él no se puede hablar.
-¿Por qué? -me preguntó ella -y yo creía que ella tampoco podría hablar jamás.
-Porque no hay un lenguaje -le expliqué-, y le dije:
-Si yo apenas puedo entender algunas cosas cuando reúno palabras de todos los lenguajes.
-¿De cuáles? -me preguntó la hermana Inés, y era tan dulce como si con una caricia me hiciera cosquillas cerca del ombligo.
-De todos, de los comunes, de los obscenos, de los otros -pero yo sentía que no podía soportar más la cosquilla, la risa. Era nacer y desmayarse, porque ella me escuchaba, me quería.
Anoche, cuando estaba en la cama, a punto de llegar a los gusanos, oí que alguien me llamaba: era la hermana Inés.
Pero no me llamaba, era como un soñar, y acabé despacito, creyendo que su hábito me perfumaba, me envolvía. Me protegía del pecado.
Hoy recordé el pecado mucho tiempo, me había olvidado el terror que tenía cuando era chica, cuando hacía maldades. Pero fue el terror el que me entregó -quiero decir que me entregó a la maldad- para olvidarme del pecado. Seguí haciendo maldades cada vez más, y recordando la maldad, y olvidando el pecado.
Pero ayer lo escribí, lo recordé.
¿Me habrá traído la hermana Inés una nostalgia?
Me gustan las historias de mujeres perversas.
Leí una de una mujer y de una hiena que se hacían amigas en un zoológico de Francia. La mujer le enseñaba francés, y la hiena le enseñaba su idioma.
Pero la madre de la jovencita -porque esta mujer era como yo, muy joven- iba a dar una fiesta en su honor, y ella no quería ir. Le propuso a la hiena que fuera en su lugar.
La hiena se preparó desde temprano. Fue a la casa de la joven perversa y se comió a la criada, con cuidado de comer bordeándole la cara, para que le quedara la máscara de ella. Cuando la hiena estuvo enteramente vestida con los vestidos de Leonora, bajó a la fiesta pensando en que tendría mucho éxito y que nadie la iba a desconocer en la penumbra.
Leonora le había dicho a la hiena: “Recuerde que no debe ponerse junto a mi madre: seguro que ella sabría que no soy yo. Y buena suerte”.
Leonora se encerró en su cuarto y se puso a leer Gulliver. Una hora después entró su madre “pálida de rabia”:
“Terminábamos de sentarnos a la mesa -dijo- cuando la cosa que estaba en tu lugar se levanta y grita: ‘Huelo un poco mal, ¿no?, bueno, yo no como precisamente pasteles’. Y a continuación se arrancó la cara y se la comió”.
-Es de Leonora Carrington -dijo detrás de mí la hermana Inés-. ¿Vas a ser escritora?
-¿Cómo -le pregunté-, está leyendo mi cuaderno?
La hermana Inés se puso colorada.
-Sólo quería conocerte -dijo con su sonrisa de mujer.
Yo me sentí muy fuerte, muy feliz. Había tocado fondo, estaba ya en el preciado fondo, y no tenía miedo. Me envanecí:
-¿Y leyó todas las palabras?
-Leí todo el cuaderno, sí, poquito a poco. Dios sabe que mi peor defecto es la curiosidad, y como veía que escribías tanto, y que eras tan seria, tan distinta…
-¿Y qué le pareció? -le pregunté ejercitando mi vanidad de presidiaria-. Las palabras malditas, digo, ¿qué le parecieron?
-Me pareces encantadoramente ingenua -dijo-. Y mucho más ingenua que cualquiera, que las chicas, que las monjas, que yo. Es verdad que tu alma es muy hermosa -suspiró.
Yo entonces recordé el acto irremediable que quería cometer desde hacía tiempo: me paré y la besé en la boca.
Ella dijo:
-Qué linda, pero qué linda eres, Lila -sin ninguna palabra, con los ojos.
Envío: A cambio de completar la novela que les anticipé, y con el agradecimiento por haberme estimulado tanto, les mando este “pecaminoso” cuento adolescente. Tengan piedad de él; la protagonista es verdaderamente inocente de haberlo escrito…
Registradas 400 agresiones contra mujeres hondureñas desde el golpe
miércoles 4 de noviembre de 2009
Registradas 400 agresiones contra mujeres hondureñas desde el golpe
Maldición de Malinche
Autor: (Canción) Gabino Palomares.
Del mar los vieron llegar,
mis hermanos emplumados
eran los hombres barbados
de la profecía esperada,
se oyó la voz del monarca
de que el Dios había llegado
y le abrimos la puerta
por temor a lo ignorado.
Iban montados en bestias
como demonios del mal
iban con fuego en las manos
y cubiertos de metal
sólo el valor de unos cuantos
les opuso resistencia
y al mirar correr la sangre
se llenaron de vergüenza
porque los dioses no comen,
ni gozan con lo robado
y cuando nos dimos cuenta
ya todo estaba acabado.
En ese error entregamos,
la grandeza del pasado
y en ese error nos quedamos
quinientos años de esclavos.
Se nos quedó el maleficio
de brindar al extranjero
nuestra fe, nuestra cultura,
nuestro pan,nuestro dinero.
Hoy les seguimos cambiando
oro por cuentas de vidrio ,
y damos nuestra riqueza
por sus espejos con brillo.
Hoy en pleno siglo XX,
nos siguen llegando rubios
y les abrimos la casa
y los llamamos amigos,
pero si llega cansado un indio
de andar la Sierra
lo humillamos lo vemos
como extraño por su tierra.
Tú, hipócrita, que te muestras
humilde ante el extranjero
pero te vuelves soberbio
con tus hermanos del pueblo.
¡Oh! maldición de Malinche,
enfermedad del presente,
¿ Cuando dejarás mi tierra,
cuando harás libre a mi gente…?
La Malinche y la esposa de Hernán Cortés.
LOCUTOR: NUNCA SE SABRÁ LO QUE EN VERDAD PASÓ EN COYOACÁN AQUELLA NOCHE DE 1522, NOCHE EN QUE MURIÓ CATALINA XUÁREZ, ESPOSA DEL NEFASTO HERNÁN CORTÉS, INVASOR Y DESTRUCTOR DEL IMPERIO AZTECA.
Narrador: “que tenía infinitas mujeres, dentro de su casa, de la tierra, e otras de Castilla, e según era pública voz e fama entre sus criados e servidores, se decía, con cuántas en su casa había tenía acceso; aunque fueran parientas unas de otras; e que con otras mujeres casadas es notorio que a tenido muchos accesos, e que enviaba los maridos fuera de esta ciudad, por quedar con ellas, los nombres aquí no se ponen, sacáronse en un papel aparte, que algunas dellas parieron del dicho don Fernando“.
Después de consumada la conquista de Cuba en 1511, Cortés se establece en Manicarao, donde obtiene un repartimiento de indios junto con Juan Xuárez y gana una posición como vecino acomodado de la isla, por lo que parece olvidar los sueños de grandeza con los que se embarcó al Nuevo Mundo.
Juan Xuárez, una vez que obtuvo el repartimiento mando traer a su madre María Marcayda, a sus hermanas y hasta una abuela de Santo Domingo a donde habían ido esperando casarse con hombres ricos, pues los Xuárez eran “…gente pobre y de escasa valía” (Fernández del Castillo). Y ya que doña Catalina Xuárez, una de las hermanas, era de buen parecer y las mujeres españolas eran raras en la isla, pronto se entendieron don Hernando y doña Catalina.
Es así como Hernán Cortés abandona la isla junto con su armada, sin gran sentimiento por la separación de su mujer y una vez llegando a las costas mexicanas, absorto en su empresa y en amoríos con doña Marina y otras indias, parece olvidar por completo a su esposa en Cuba. Desde que salió de la isla (18 de febrero de 1519) a la toma de la ciudad de México (13 de agosto de 1521) solamente una vez se escribió con doña Catalina, después de la noche triste en que escribiría a su mujer para pedirle perdón por el olvido que hasta entonces le ha tenido.
Las noticias de las heroicas hazañas de su esposo despertaron en doña Catalina el deseo de participar de su fortuna y embarcarse a la Nueva España sin avisar a Cortés de sus planes (agosto de 1522). Así, estando Gonzalo de Sandoval en Coatzacoalcos, le llegaron cartas acerca de un barco que entraba en el río de Ayahualulco en que venía de Cuba la señora doña Catalina Xuárez de Marcayda, con su hermano Juan y otra hermana; por lo que Sandoval salió a recibir a los viajeros acompañado de la mayor parte de los capitanes y soldados, entre ellos Bernal Díaz. Sandoval mandó avisar a Cortés de inmediato y éste mandó recibir a su esposa y cuñados con grandes honras y fiestas y los mandó traer a México con gran algarabía durante todo el camino.
Seguramente a Cortés le disgustaba la presencia de doña Catalina aunque no dio muestras de ello (ya que había favorecido a aquellos quienes traían mujeres e hijas españolas para incrementar la población en aquellas tierras y no podía mostrarse contrario a sus propias leyes). Además entonces estaba en amoríos con Marina, indispensable para la conquista de México e inseparable compañera de Cortés y con la que además tenía ya un hijo. Este era don Martín Cortés (que tendría cerca de un año a la llegada de doña Catalina a México), uno de los hijos predilectos del conquistador y que posteriormente fuera reconocido como legítimo por el papa Clemente VII en 1529.
LOCUTOR: NUNCA SE SABRÁ LO QUE EN VERDAD PASÓ EN COYOACÁN AQUELLA NOCHE DE 1522.











Archivo.








RSS - Comments